Fráncfort - El Banco Central Europeo (BCE) mantuvo ayer las tasas de interés en mínimos históricos, decisión que estaba ampliamente prevista por los analistas. Según afirmó su presidente, Mario Draghi, el organismo está comprometido con impulsar compras sustanciales de activos para alentar el crecimiento económico y la inflación. De todos modos, en una conferencia de prensa, el funcionario dio pocos indicios sobre qué medidas podría adoptar el banco más adelante durante este año para asegurar que el proceso continúe de forma fluida.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Draghi sostuvo que la economía de la Eurozona se está recuperando de forma "moderada, pero constante". Además, defendió el esfuerzo del estímulo por considerarlo más exitoso de lo que había esperado el BCE y rechazó que las tasas ultra bajas sean contraproducentes. "La conclusión fue que no obstaculizan la transmisión de nuestra política monetaria. En otras palabras, las tasas bajas funcionan", dijo.
El BCE ha ofrecido durante años un estímulo monetario sin precedente, con tasas bajo el 0%, préstamos gratis para los bancos y compras de bonos, con la expectativa de avivar el crecimiento e impulsar la inflación a su objetivo de justo, bajo un 2%, luego de más de tres años de no cumplirlo.
El esquema de la llamada flexibilización cuantitativa vence en marzo, pero el banco siempre dijo que continuaría hasta ver una recuperación sostenida de la inflación. Cualquier extensión de las compras de activos requerirá que el BCE modifique parte de las restricciones técnicas del programa para contrarrestar la escasez de algunos activos.
Dejá tu comentario