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Previsible: lanzan gremios protestas

«Son las medidas más injustas y más duras de la historia moderna de Grecia», reaccionó en cuanto se dio a conocer el nuevo plan Yannis Panagopoulos, presidente de la potente GSEE, que reivindica a un millón de afiliados. Este plan supondrá la pérdida de dos meses de salario cada 14 para los funcionarios y de dos meses de pensión cada 14 para los jubilados. Compensados por bonificaciones para los ingresos más bajos, estos recortes se suman a una lista de nuevas tasas, a una suba de dos puntos -hasta el 23%- del IVA, y a una ampliación de la duración de cotización para cobrar la jubilación a los 40 años, frente a los 37 anteriores.
Para el sindicalista Panagopoulos, todas estas medidas «van a agravar la recesión y hundir a la economía en un coma profundo». En la misma línea, pese a encontrarse en el otro lado del espectro político, el jefe del gran partido de oposición Nueva Democracia, Antonis Samaras, acusó al Gobierno de sumergir al país «en el círculo vicioso de la recesión» internacional.
Pérdida
Uranya Papadopoulou, profesora de 41 años, dice no responsabilizar de la situación al Gobierno «que no tiene la culpa, pero con estas medidas, pierdo 3.000 euros por año, no tengo otra opción que empezar a partir de mañana a buscar un segundo empleo», explica.
Para el economista Giorgos Pagoulatos, profesor en la Universidad de Atenas, estas medidas van a «provocar la pérdida de numerosas ventajas adquiridas y debería reducir cerca de un 20% los recursos de la clase media». Sin embargo, estas «medidas deflacionistas» que van a reducir el poder adquisitivo «serán eficaces para reducir el déficit», objetivo principal del Gobierno. «Habrá movimientos sociales en un primer momento, pero serán limitados porque la población está convencida de que estas medidas son inevitables», prevé el economista.
Agencias AFP y DPA
