- ámbito
- Edición Impresa
PRO recuenta votos para frenar proceso electoral
Busca ley que anule cronograma que lanzó Justicia. Polémica por número para sancionarla
Mauricio Macri se sumó el fin de semana a la troupe de candidatos que aprovecharon la feria Expoagro para hacer campaña en medio de los carnavales, en este caso con Jorge Macri y Eduardo Mondino.
El viernes pasado el Tribunal Superior de Justicia difundió su primera acordada del año en la cual da a conocer que -tal como anticipó este diario ese día- las elecciones a comuneros ya están convocadas, lo hizo la Legislatura mediante la Ley 3.233 del año pasado acorde al artículo 80 de la Constitución porteña que establece que si el mandatario de turno no convoca, lo debe hacer esa casa. Los diputados convocaron para el 5 de junio y la Corte como primer paso difundió el cronograma electoral y la consulta on line de los padrones. La medida actuó como respuesta a dos reclamos de la Coalición Cívica. Uno partidaria solicitando una acción declarativa de certeza y un amparo en el mismo sentido de la candidata a jefa de la Ciudad, María Eugenia Estenssoro.
Además, los jueces le piden a Macri que dé a conocer los padrones y que deposite un adelanto de $ 3 millones para la organización de la elección a comuneros.
Macri ya puso en evidencia que las dudas lo traicionan, al punto que en esa misma jornada, dio a entender a una radio que las elecciones por su sucesión no se harían juntamente con las nacionales de octubre, pero a las horas debió corregir con un comunicado explicando que lo que quiso dar a entender es que están separadas por ley y que sólo eso lo podrá cambiar otra ley. Claro que, no sólo eso requiere de finos bordados políticos, sino, antes que nada, en su decisión. Agregó tal confusión, la mala interpretación de sus dichos, que simultáneamente comenzó a rodar otra incertidumbre que parecía descartada completamente, es decir, sobre su candidatura, y se agitó la sospecha de que aún podría pensar en disputar otro mandato local.
Riesgo
Es que dentro del macrismo no hay acuerdo. Si bien la mayoría de la tropa tiene la certeza de la postulación presidencial del jefe de Gobierno, no todos coinciden en que la mejor estrategia es juntar las elecciones para, supuestamente, beneficiar a un Horacio Rodríguez Larreta que aspira a ser el sucesor. Creen que apostar todo en octubre arriesgaría dejar al PRO sin nada.
Como sea, los deberes que tiene que hacer el macrismo esta semana consisten en aprobar el despacho que decidirá que la elección a comuneros se haga junto con la de jefe de Gobierno. De esa manera abortaría el proceso ya en marcha para celebrar el cuarto oscuro barrial. La cuestión más delicada es si luego no vendría una catarata de impugnaciones. El macrismo considera que esa norma se aprueba con mayoría de 31 votos y hasta simple, porque la ley que convocó para el 5 de junio habría contado con 33 votos. En cambio en la oposición, que no avala la unificación de los comicios para octubre, aseguran que en realidad el despacho que se pondrá a consideración este jueves, en el recinto, está modificando la ley que creó las comunas y que entonces el PRO necesitaría juntar dos tercios, 40 votos, para aprobar la norma.
Perspectiva
Esa cantidad es la misma que necesitaría si finalmente buscara anular la otra ley, la que impone que las elecciones porteñas se realicen en fecha diferente de las nacionales de octubre próximo. En esa cruzada lo apoya el kirchnerismo con sus distintas versiones de bloques y sumaría a los dos diputados de la UCR, con lo cual podría juntar 36 votos, a los que agregaría 2 más, si es que el dúo de legisladores del denarvaísmo decide una pirueta y a pesar de haber presentado un proyecto en la provincia de Buenos Aires para separar las elecciones locales de las nacionales votara lo opuesto para la Capital Federal.
Macri todavía tiene tiempo de jugar con el calendario, ya que las elecciones porteñas -si decide no unificarlas o bien no consigue los votos- podrían realizarse en julio, agosto y hasta en septiembre y debe convocarlas con 90 días de anticipación. Más aún si esta semana consigue lo que llama «simplificar» las elecciones para que los porteños no se fatiguen de tanto cuarto oscuro en el mismo año.


Dejá tu comentario