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PRO retiene comisiones, pero cede sillas
Oscar Moscariello
El PRO reporta 26 de 60 legisladores y siempre deberá recurrir a aliados para conseguir mayorías especiales o de 31 votos. Para arrancar el ciclo sin sobresaltos debió admitir que se terminaran conformando 32 comisiones, sin considerar la especial de Reforma Tributaria, que será en los próximos días la de mayor actividad de acuerdo con los planes del oficialismo porteño.
De todos modos, el macrismo retuvo en la Legislatura porteña, que preside Oscar Moscariello, la mayoría de las comisiones, y entre ellas las más importantes, pero accedió a un curioso reparto para conformar a la oposición y evitar un desplante a Mauricio Macri en el inicio de sesiones. Como el año pasado, además, el PRO es minoría en las comisiones, aunque roza el quórum, ya que los integrantes de los grupos se incorporan de acuerdo con la proporcionalidad en el recinto.
La presión que impuso sobre el oficialismo el nuevo bloque Proyecto Sur (Pino Solanas) finalmente dejó como ganadora a esa porción opositora, al punto que, con ocho legisladores y un aliado, dominarán seis comisiones, entre ellas dos creadas especialmente para conformar a esa bancada que conducirá Fabio Basteiro. Para comparar, la Coalición Cívica (Elisa Carrió) reporta seis diputados y tres aliados, y sólo tendrá a su cargo las comisiones de Vivienda, Mujer y Asuntos Interjuridisccionales. El ibarrismo se conformó con Cultura y Salud Mental, el PJ con Tránsito y Planeamiento y el Frente para la Victoria (todos con cuatro bancas) conducirá Legislación General, Derechos Humanos y la Comisión Especial de Igualdad de Oportunidades, que tendrá a cargo la ingresante María José Lubertino. Las creaciones sirvieron al PRO para pacificar a los opositores, pero no le garantizarían una paz duradera.
El PRO, curiosamente, quedó herido en el reparto. No porque haya tenido que resignar las comisiones que pretendía, sino porque al menos dejó a dos legisladores con los dientes apretados. Uno es Daniel Amoroso, quien debió dejar la presidencia de la Comisión de Tránsito y Transporte que condujo por dos años y hasta promovió sus temas como campaña personal. El otro es el reingresante Helio Rebot, que reporta al grupo michettista, relación que le valió ocupar la Subsecretaría de Derechos Humanos en el Gobierno porteño, ahora a cargo de Edgardo Berón, un referente de su tropa. El ex kirchnerista Rebot pujó por tener a su cargo la Comisión de Asuntos Constitucionales pero terminó para el radical PRO, Martín Ocampo, por lo cual no conducirá ningún grupo. Ser presidente de una comisión vale para el legislador como oportunidad de marcar el ritmo de los despachos, pero también para nombrar personal, como el director de la comisión y asesores. Por eso sería que Rebot no habría participado de la sesión especial que se realizó tras la apertura del ciclo a cargo de Macri, en la cual se tomó juramento a otra radical PRO, Raquel Herrero, quien reemplaza al macrista renunciante Néstor Abbas y a Marcelo Parrilli, de la izquierda, en lugar de Patricia Walsh, en función del acuerdo de su agrupación de alternarse en el mandato.
El bloque conducido por el peronista Cristian Ritondo tendrá, entre otras, las comisiones de Presupuesto (Álvaro González), Educación (Victoria Morales Gorleri, ex empleada de la Vicaría), Obras Públicas (Fernando De Andreis, jefe de los michettistas), Seguridad (Martín Borrelli, otro michettista), Espacio Público (Oscar Zago, radical PRO), Justicia (Gerardo Ingaramo) y entre otras, la Junta de Ética (Mónica Lubertino, peronista), que aún debe resolver la designación de un miembro de la Corte porteña, trámite que si no se cierra, le impide a Mauricio Macri proponer un candidato en lugar de la fiscal Daniela Ugolini, quien no cuenta con los votos para el puesto.


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