27 de mayo 2015 - 00:00

PRO y UCR no se tomaron en serio la amenaza de Massa

Ernesto Sanz y María Luisa Storani  presentaron ayer, en plena campaña  radical, una “agenda de género” y pidieron al resto de los presidenciales que acepten ir a un debate.
Ernesto Sanz y María Luisa Storani presentaron ayer, en plena campaña radical, una “agenda de género” y pidieron al resto de los presidenciales que acepten ir a un debate.
  La amenaza de Sergio Massa de romper acuerdos con el radicalismo en las provincias si ese partido y el PRO no aceptan sumarlo a unas PASO ampliadas no termina de convencer dentro de la UCR. No se entiende en ese partido el beneficio que obtendría Massa de enojarse con sus socios radicales en provincias como Jujuy, Formosa, Tucumán o Tierra del Fuego donde el Frente Renovador, por las suyas, no podría lograr alguna candidatura.

"Está claro que lo puede hacer, pero no les sobra alegría en Jujuy o en otras provincias como para agrandarse. En esta situación no les cierra...", confesaba anoche un dirigente de la UCR.

La mayoría de los candidatos a gobernador del radicalismo, muchos de los cuales ya tienen también foto y apoyo de Mauricio Macri, no quieren mencionar el problema. De hecho, no respondieron a la amenaza massista. La rueda giró y los intereses están hoy en otro lado. No es este Massa el mismo por el que caciques radicales se enfrentaron a Ernesto Sanz y batallaron contra el acuerdo con el PRO.

En el macrismo la lectura es similar. Humberto Schiavoni, presidente del PRO, alardeó ayer: " A nosostros no nos afecta en absoluto, en lo más mínimo" que el Frente Renovador cumpla con su amenaza y rompa los acuerdos provinciales con la UCR.

"Nosotros tenemos estructuras provinciales en todo el país y esto no nos afecta en lo más mínimo, que cada uno siga su estrategia es lo mejor". El razonamiento de Schiavoni también es optimista en exceso. En esta ronda electoral está claro que a ninguna lista le sobra un voto. De ahí que el massismo puede amenazar, pero no es negocio dar de baja acuerdo alguno. Y tampoco el PRO puede afirmar tener estructura en todas las provincias ya que, si las tiene, es porque el radicalismo le está haciendo préstamos.

"Nos afecta cero, ellos no tienen capacidad de daño...", insiste Schiavoni.

El sábado pasado, Sebastián Galmarini -cuñado de Massa- confirmó que el Frente Renovador analizaba vaciar los acuerdos provinciales de toda la oposición y cuestionaba que en el macrismo "no pueden ser tan hipócritas de esconderse detrás de la espalda de Massa para ganar los gobiernos provinciales y hablar de pureza a la hora de definir la estrategia nacional".

Además, dijo que el massismo "no va a trabajar para que la UCR se reconstruya sobre la imagen de Sergio, ganando gobiernos provinciales sin una PASO nacional".