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Protestas demoraron aprobación de Presupuesto porteño 2013
Los representantes de los ‘‘metrodelegados‘‘ ayer con los legisladores porteños Cristian Ritondo, Julio Raffo y Martín Ocampo. Se oponen al proyecto macrista para traspaso del subte.
Distintas protestas complicaron ayer a la Legislatura porteña -que inició después de las diez de la noche el debate para aprobar el Presupuesto 2013- y al tránsito en la Ciudad que se complicó a la altura del Palacio de Perú 130 durante la tarde. Pero también los acuerdos previos se retrasaron.
Los sindicalistas del subte («metrodelegados») fueron a manifestarse en contra de la ley de traspaso que propone Macri y a asegurarse que, tal como anticipó este diario, ayer no se votaría. Distintos grupos de la izquierda también acudieron contra esa norma y en general protestando por el megacanje de leyes PRO-K que impulsa proyectos inmobiliarios.
Tras ese clima los diputados se entregaron primero a un contrapunto discursivo sobre diferentes temas como la supuesta piña que disparó Juan Cabandié a un vecino en una audiencia pública esta semana o el fallo judicial en el caso Marita Verón.
«Yo no le pegué», aclaró Cabandié y aseguró que una persona le había dicho que se parecía «a mis apropiadores».
La idea del PRO es que luego de la aprobación del Presupuesto que contempla como ingresos aumentos a la telefonía móvil y a los servicios financieros, entre otros, comenzarán acuerdos para poder aprobar la ley de subtes la semana que viene. Ayer, se reunieron con el titular de la Legislatura, Cristian Ritondo, y otros diputados, los referentes de los «metrodelegados», que aseguraron que el proyecto de minoría presentado por el kirchnerismo se unifica con el del diputado Rafael Gentilli de Proyecto Sur. Pero ese no es el que quiere el PRO que ha comenzado a ceder su posición, pero no quiere dejar de aplicar un impuesto adicional a las naftas que le reportará $ 350 millones para el mantenimiento del transporte.
Hasta comenzar con el debate sobre las leyes económicas para el Gobierno porteño los legisladores hicieron una catarata de discursos previa a la aprobación de una lista de expedientes «sin discurso» y otra de «mociones sobre tablas».
Ese paquete de 35 normas incluyó desde la expropiación de un inmueble para la «Peña del Colorado» a propuesta del bloque de Aníbal Ibarra, proyectos de normas de eficiencia energética en la construcción y Compras públicas sustentables de María José Lubertino, varias declaraciones de «personalidad destacada de la cultura», como a Julián Weich; la imposición del Día de la Prevención de la Neumonía Infantil y, entre otros, la creación del registro público de agencias de modelos, publicidad y promoción, del diputado Daniel Amoroso.
Para conseguir votos para el proyecto de ley de Presupuesto no tuvo mayores dificultades el PRO, inclusive sin el apoyo del interbloque kirchnerista, pero en la Ley Tarifaria y Código Fiscal hubo algunos retoques con respecto al original, durante los debates en la comisión que preside Rogelio Frigerio.
El incremento de los recursos contempla la inflación y también lo que Macri piensa tener como extra, unos $ 1.200 millones a partir del «retoque» en algunas alícuotas. Dentro de esos fondos están $ 500 millones por la suba del Impuesto Inmobiliario que los porteños pagan con la boleta de ABL y que ahora se actualiza automáticamente.
El gasto para 2013, previsto en $ 40.550 millones, cerca del 30% más que este año, no contiene aumentos salariales, que como en todos los ejercicios, el ministro de Hacienda, Néstor Grindetti, los resuelve una vez acordada la paritaria y solicitando una ampliación presupuestaria.
Por otra parte, los ingresos provenientes por la recaudación impositiva están proyectados en $ 37.000 millones, mientras que por coparticipación ingresarían $ 4.000 millones y otros $ 1.000 millones de recursos de Capital.


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