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PT de Dilma, ante el riesgo de una derrota total
La agrupación socialista, que gobierna Brasil desde hace casi una década, corre el riesgo de sufrir derrotas en ciudades que tradicionalmente forman parte de su base electoral, entre ellas San Pablo -la «joya de la corona» del poder político en el país-, donde el PT corre el riesgo de quedarse por primera vez excluido de la segunda vuelta.
Pese al declarado apoyo de la presidenta Dilma Rousseff y de su antecesor, Luiz Inácio Lula da Silva, las encuestas revelan que el candidato del partido, el exministro de Educación Fernando Haddad, no ha logrado ampliar significativamente su índice de intención de votos en las últimas semanas.
El último sondeo del instituto Datafolha ubica a Haddad en el tercer puesto de la disputa, con un 19 por ciento de las preferencias, cuatro puntos menos que José Serra, del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).
De mantenerse esta tendencia, Serra avanzará a la segunda vuelta para disputar la alcaldía con el conservador Celso Russomanno, del Partido Republicano Brasileño (PRB), el actual líder de la disputa.
Descenso
Sin embargo, Russomanno, un popular reportero televisivo apoyado por la neopentecostal Iglesia Universal del Reino de Dios, enfrenta en la recta final de la campaña un acelerado descenso de su índice de preferencias: tiene actualmente un 25 por ciento, seis puntos menos que hace dos semanas.
Por esta razón, el desenlace de la dura disputa por el comando de la más rica e influyente ciudad brasileña es un misterio absoluto.
«Ante la deshidratación abrupta del líder (Russomanno), inédita en intensidad en la historia electoral del municipio, y el crecimiento continuado y lento de los demás candidatos, es difícil anticipar los nombres de los finalistas», reconoció ayer el director del instituto Datafolha, Mauro Paulino.
Si Haddad logra cambiar el panorama en los tres días que faltan para los comicios y avanza a la segunda vuelta del 28 de octubre, el PT respirará aliviado y se sentirá «compensado» por los problemas que enfrentan sus candidatos en otras ciudades importantes, como Porto Alegre y Recife, otros dos de sus reductos tradicionales.
En la capital de Río Grande do Sul, el actual alcalde y candidato del Partido Laborista Brasileño (PDT) alcanzó un 51 por ciento de las intenciones de voto, un índice que, de confirmarse en las próximas urnas, le asegurará el triunfo en la primera vuelta. El representante del PT, Adao Villaverde, tiene sólo un 8 por ciento de las preferencias.
Igualmente problemático es el panorama en la nororiental Recife, donde el petista Humberto Costa marcha tercero con un 16 por ciento de las preferencias, atrás de Geraldo Julio, del Partido Socialista Brasileño (PSB) -con un 41 por ciento- y de Daniel Coelho, del PSDB, quien avanzó cuatro puntos en seis días y tiene un 26 por ciento de las intenciones de voto, según Datafolha.
Uno de los problemas que afronta el PT es el juicio que enfrentan actualmente en la Corte Suprema varios de sus dirigentes, acusados de pagar sobornos a legisladores aliados para asegurar su apoyo al Gobierno en el Congreso entre 2003 y 2004, durante el primer mandato de Lula en el Gobierno.
El director de Datafolha, por ejemplo, estima que el juicio sobre el escándalo del «mensalao» es uno de los principales problemas que enfrenta Haddad en San Pablo y le causó la pérdida de «al menos cuatro puntos» en el índice de intención de voto.
El propio Lula salió a desmentir esa presunción a fin de minimizar el impacto, al afirmar: «A mi entender, el juicio no afecta. Estoy siguiendo el proceso electoral y haciendo campaña».
El tramo actual del juicio en curso expone en primer plano la compleja situación de los pesos pesado del PT durante el escándalo, sobre todo el exjefe de Gabinete José Dirceu, quien era mano derecha del expresidente.
Ante el fantasma de la derrota en San Pablo, el PT reforzó la campaña en torno a Patrus Ananías, su candidato a alcalde de la segunda mayor ciudad del país, Belo Horizonte, que corre el riesgo de ser derrotado en la primera vuelta por Marcio Lacerda, quien recibiría un 54 por ciento de los votos válidos, según Datafolha.
La propia presidenta Rousseff se desplazó el martes a Belo Horizonte para intervenir en un mitin y usar su popularidad (cercana al 80 por ciento) para conquistar más votos para Ananías.
En Río de Janeiro, que conforma con San Pablo y Belo Horizonte el triángulo del poder político en Brasil, el PT ni siquiera presentó un candidato, y optó por apoyar la reelección del actual alcalde, Eduardo Paes, del principal socio de la coalición gubernamental, el centrista Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB).
Según los sondeos, Paes conquistará el segundo mandato con comodidad, ya que tiene un 57 por ciento de las preferencias.
Agencias DPA y ANSA, y Ámbito Financiero


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