Una merienda para los legisladores, agotados por el debate
por nuevos impuestos que divide al macrismo del kirchnerismo
y de la Coalicion Cívica de Elisa Carrió, que esta vez no apoya
el proyecto enviado por Mauricio Macri de Presupuesto 2009.
La iniciativa de Mauricio Macri de extender el Impuesto de Sellos en la Ciudad de Buenos Aires para todos los contratos entre privados pretende alcanzar también a los de medicina prepaga, si se aprobara el proyecto.
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Aunque ayer la oposición en todas sus variantes rechazó la posibilidad de un aumento impositivo en la Capital Federal, la ley llegará al recinto recién el mes próximo. Por lo tanto, el debate continuará en comisiones. El ministro de Hacienda porteño, Néstor Grindetti, admitió ayer ante los diputados que los contratos de medicina prepaga al menos «no están exentos» en el proyecto de modificación de la Ley Tarifaria y del Código Fiscal que envió Macri a la Legislatura el 30 de setiembre pasado.
La aplicación de esa tasa de 0,8% inspiró al legislador Aníbal Ibarra, ya en su clásica confrontación con el macrismo, también para preguntar si estarán así gravados los contratos de compraventa de jugadores de fútbol. Grindetti dudó, dijo también que exentos no estaban, pero que contestaría por escrito. Es que Ibarra, mientras fue jefe de Gobierno porteño, intentó varios años, cada vez que elevaba el proyecto de presupuesto para el ejercicio siguiente, imponer un tributo. Nunca pudo, porque el macrismo, que ostentaba mayoría en el recinto, le fue rechazando cada vez la propuesta.
Tal vez una distracción ahora hizo olvidar al Gobierno porteño de exceptuar esa actividad al proponer que se aplique el Impuesto de Sellos a «todos los contratos entre privados», o bien le faltó enumerar qué tipo de transacciones estarán gravadas.
La administración macrista busca recaudar $ 187 millones extras el año próximo con la aplicación de 0,8% a los contratos. También proyecta tener $ 32 millones al aplicar 0,6% a los resúmenes de tarjetas de crédito, es decir, sobre los consumos con ese medio de pago. Las previsiones dan cuenta también de la posibilidad de sumar $ 54 millones al imponer 2% de impuesto a las transacciones de autos usados y $ 21 millones al aplicar 0,80% sobre los seguros patrimoniales.
Hasta ahora, Grindetti admitió que están estudiando en comisión los tributos que, de acuerdo con los proyectos, pudieran perjudicar a los jubilados o personas de menores recursos, como los propietarios de automóviles que sólo tendrán un beneficio con unidades de menos de $ 16.500.
La propuesta de aumento fue defendida por Grindetti, asegurando que la Capital Federal cobra menos impuestos que otros distritos.
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