21 de marzo 2012 - 00:00

“Pulp fiction” de alto nivel

“Pulp fiction” de alto nivel
Denis Johnson «Que nadie se mueva» (Bs.As., Roja & Negra / Mondadori, 2012, 189 págs.)

Los que no han leído los libros anteriores de Denis Johnson, uno de los continuadores y renovadores de la novela negra estadounidense -aquella que dio fama y a la que dieron fama Dashiell Hammett, Raymond Chandler y Jim Thompson- pensarán que están leyendo el guión novelado de una película de Quentin Tarantino, de los hermanos Coen o acaso un nueva versión de «Asesinos por naturaleza» de Oliver Stone, por la mezcla de huida sin destino cierto, persecuciones irrefrenables, violencia latente y concretada hasta la cercanía de la náusea, como, por caso, mafiosos que les devoran los testículos a sus deudores.

Todo comienza con un perdedor cantando en un concurso de coros, que recuerda al final de la película «¿Dónde estás hermano?» o a muchas otras de esas que pasan por el cable sobre concursos de música country. Cuando el tipo, que se llama Jimmy Luntz, sale del tugurio donde cantó como para lograr entrar en el puesto 17, se encuentra con un tal Gambol, matón profesional que ha venido, en nombre de su jefe, a cobrarle una deuda de juego, porque Jimmy Luntz es un jugador obsesivo y un perdedor compulsivo. El gorila lo mete en su Cadillac para llevarlo a un lugar donde van a «aleccionarlo» sobre que las deudas se pagan de cualquier modo, aunque matándolo todos pierden. Y Jimmy se equivoca al arranacarle el arma al sicario porque no lo mata sino que lo deja suficientemente herido como para que no pare de perseguirlo en busca de venganza.

En el escape Jimmy se cruzará con Anita, morocha infartante mezcla de india con femme fatale de película en blanco y negro, que «hace el amor como una monja borracha» no sólo por su adicción al vodka. Y ella también huye con dos millones de dólares de una estafa. Y detrás tiene a su marido, a un juez corrupto, a un político venal, y unos mafiosos que podrían aparecer en «Los Soprano». A partir de ahí todo transcurre como una desopilante «road-novel», un homenaje a las «pulp fiction», a esas novelitas sensacionalistas de quiosco en donde surgieron autores como Dickens, Bradbury o Earl Stanley Gardner.

Se podría sospechar por momentos que en esta novela mucho tiene que ver con que originalmente apareció en cuatro números de la revista «Playboy». Se podría pensar, también, que frente a esa propuesta Johnson retomó, con un ritmo frenético, la idea de su notable novela «Angeles derrotados» (que Philip Roth calificó de «pequeña obra maestra»,) que le sirvió para hablar de la imposibilidad de ser inocente en la feroz realidad estadounidense actual.

Denis Johnson, debido a un padre diplomático, nació en Munich, y luego pasó por Manila y Tokio, hasta instalarse en Estados Unidos. Tras licenciarse en la Universidad de Iowa, entre otros trabajos de docencia, fue profesor en la Prisión Estatal de Arizona, donde conoció perfiles humanos que luego trasladaría a algunos personajes. Se inició como poeta conquistando el Premio Nacional de Poesía en 1981, Lleva escritas nueve novelas. En 2007 con «Arbol de humo» obtuvo el National Book Award y fue finalista de Premio Pulitzer. Cualquiera sea el género en el que narre historias no ha dejado de buscar iluminar el triste destino de los prófugos del «american dream», Esta novela que se lee sin parar es otra demostración de su talento y su forma de radiografiar criticamente su sociedad, entreteniendo.

M.S.