La inversión privada viene muy retrasada y se nota especialmente en las pymes. En el sector manufacturero, por ejemplo, las pequeñas y medianas industrias vienen invirtiendo muy poco desde hace algunos años. En 2015 menos del 20% de las industrias realizaron nuevas inversiones, un porcentaje muy bajo tratándose de un sector que requiere constantemente actualización tecnológica. En el comercio se da algo similar. Las inversiones fueron muy bajas, básicamente destinadas a mejorar procesos para reducir costos en un contexto donde la demanda venía en retroceso y los costos en aumento con dificultades para trasladar todas esas subas a precios. Uno de los sectores más atrasados en inversiones actualmente es la industria de Maquinaria y Equipos, donde se nota muchísimo la falta de nuevos proyectos que modernicen al sector, que de por sí tendría muchísimo potencial. Se trata además de un sector que es transversal a todos los demás y por eso es muy importante que no quede atrasado. Otros sectores que transitan la misma situación son el de material de transporte, el de productos electromecánicos, el textil, el de calzado, y el de muebles. La realidad es que las posibilidades de financiamiento para las pymes actualmente son muy limitadas. Hay líneas disponibles en el mercado, pero a la empresa chica le cuesta acceder. En la industria, por ejemplo, el 70% de lo que han invertido en los últimos cinco años lo hicieron con recursos propios. Y hasta el momento eso no ha cambiado. En el comercio el porcentaje de inversiones con recursos propios es más alto aún. Ante este panorama, y tras el reciente acuerdo con los holdouts, esperamos que de alguna manera esto se modifique, y haya más inversiones privadas que reboten sobre las pymes, y mayor disponibilidad de recursos para que esas empresas puedan completar el proceso inversor.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario