3 de julio 2015 - 00:00

Quebranto generalizado

Se muestra la proyección de resultados para la zona Norte de Buenos Aires y Sur de Santa Fe, sobre la base de los precios proyectados a cosecha 2016 para trigo y granos gruesos. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio, y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros.

Las proyecciones muestran que para la próxi ma campaña, con los actuales precios a cosecha, no hay cultivo que escape del quebranto, tanto para siembras en campo propio como en campo arrendado.

En los negocios de arriendo hay bajas de 2 qq/ha respecto de la última campaña. Los negocios se cierran con una parte importante con pago a cosecha. También hay contratos a porcentaje, hecho que no era habitual en esta zona.

Los precios internacionales de los granos son bajos (más allá de alguna recuperación insinuada los últimos días ante lluvias excesivas en EE.UU.), hecho que se amplifica en el mercado local ante el descuento por retenciones y descuentos adicionales por diferenciales entre el precio FAS de mercado y el FAS teórico en todos los granos.

Esto hace que para cubrir el total de costos directos (semilla y agroquímicos, labores, cosecha y comercialización) e indirectos o fijos (Impuesto Inmobiliario, Tasa Vial, mantenimiento de infraestructura, movilidad, contabilidad, administración, comunicaciones, personal) sea necesario obtener rindes muy elevados.

En algunos cultivos, como es el caso del trigo, estos rindes no son alcanzables en la zona. En maíz y soja, los rindes de indiferencia son muy elevados y sólo es posible alcanzarlos en situaciones de clima perfecto.

Para siembras en campo propio por administración, los rindes de indiferencia necesarios para cubrir el total de costos son de 57 qq/ha en trigo (inalcanzable en la zona), de 25 qq/ha en soja de 2ª sembrada sobre trigo, de 111 qq/ha en maíz y de 40 qq/ha en soja de 1ª.

En campo arrendado el rinde de indiferencia para cubrir costos totales es de 58 qq/ha en trigo, 26 qq/ha en soja de 2ª, 106 qq/ha en maíz, y 40 qq/ha en soja de 1ª.

En algunos casos los rindes de indiferencia son más bajos en campo arrendado que en campo propio. Esta situación se da porque bajaron los valores de arriendo, y a la vez aumentaron costos fijos para siembras en campo propio. Y los costos fijos no se pueden tocar porque son fijos. Un ejemplo es el Impuesto inmobiliario en la provincia de Buenos Aires, que aumentó 30% entre 2014 y 2015.

La ecuación es complicada en vista de que con rindes medios no es posible cubrir los costos, y no está escrito que las buenas condiciones climáticas de la última campaña se repitan.

La eliminación de retenciones para trigo, maíz y girasol, y la liberación del mercado de exportaciones podrían mejorar la ecuación del agro, que en las condiciones actuales no es viable.

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