5 de octubre 2011 - 00:00

Rajoy no ganó y ya le hacen paro y marchas en contra

La manifestación en defensa del presupuesto educativo fue masiva, pero hubo disparidad de cifras en cuanto a la adhesión al paro.
La manifestación en defensa del presupuesto educativo fue masiva, pero hubo disparidad de cifras en cuanto a la adhesión al paro.
Madrid - Una «marea verde» de profesores de secundaria de Madrid realizó ayer una cuarta protesta contra lo que ven como un intento del Gobierno regional de la conservadora Esperanza Aguirre de usar la crisis de deuda para quitar recursos a escuelas públicas y beneficiar a las privadas.

Con el argumento de «sanear las finanzas», el Gobierno de Aguirre, miembro del Partido Popular (PP) que postula a Mariano Rajoy al frente del Ejecutivo, impuso a los profesores de secundaria que aumenten de 18 a 20 horas las horas lectivas en una jornada de 37 horas y media semanales.

«Esto no es una manifestación laboral por las famosas dos horas extras», afirmó José Luis, uno de los que se manifestaba en la capital española. «Somos profesores y padres defendiendo un modelo social», agregó.

El Gobierno español, encabezado por el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, aplicó una serie de medidas de austeridad en el último año para evitar un rescate como el griego, pero los sindicatos temen que una victoria del PP en noviembre traiga recortes aún más dolorosos en un país donde más de uno de cada cinco trabajadores está desocupado (ver aparte).

«Los sindicatos temen que una victoria del PP vaya a recortar de verdad y no sea muy comprensivo con su causa en general. En cierto modo, ésta es una huelga preventiva», comentó Charles Powell, historiador de la Universidad San Pablo-CEU.

La jornada estuvo marcada por la guerra de cifras sobre su seguimiento, ya que mientras los sindicatos convocantes apuntaban a un respaldo del 71% de la plantilla docente, el Gobierno regional lo situó en un 32%.

Según los organizadores, alrededor de 50.000 personas tiñeron de verde el recorrido por la capital de España. La Policía no facilitó los datos de asistencia de la manifestación, que se desarrolló en un ambiente festivo y familiar y en la que participaron padres, alumnos y profesores. La huelga continuará hoy y será retomada el 20 de octubre.

Los profesores españoles, que tienen mejores remuneraciones, pero trabajan más que el promedio en las naciones ricas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), afirman que el cambio en las horas de clase es la última de una serie de medidas del Gobierno regional del PP para financiar menos las escuelas públicas y llevar a más familias a los colegios privados.

El PP no recortó el presupuesto para los colegios «concertados», que dependen de modo mixto de la financiación pública y la privada, y hace poco introdujo una rebaja de impuestos de 900 euros por niño para matrícula, libros y uniformes, medida de la que también pueden beneficiarse las familias adineradas.

A simple vista, pareciera que las protestas se extenderán. Que «no se cansen», dijo ayer a la mañana a los sindicatos el secretario general del PP de Madrid, Francisco Granados, porque el Gobierno de Madrid «va a mantener» las polémicas instrucciones. En declaraciones a medios locales, Granados echó leña al fuego al criticar la manera «absolutamente obscena» en que los manifestantes están manejando la protesta, que volvió a calificar de «huelga política».

El número dos del PP madrileño advirtió que la movilización se les va a «volver en contra» a los sindicatos porque, a su juicio, detrás de las protestas hay una «operación de desgaste» al Gobierno regional y al PP. «En Cataluña se cierran quirófanos, se bajan sueldos a los empleados de la salud y no los he visto por ningún sitio; y si es un problema de educación, ¿dónde están en Andalucía, que es donde se obtienen los peores resultados de toda España?», indicó. «Los padres hoy van a estar indignados frente a los profesores de sus hijos, que hacen huelga no se sabe muy bien por qué. Esto va a acabar con un mayor, si cabe, desprestigio de los sindicatos», sentenció.

Los datos ofrecidos por el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas de España (CIS) señalaron ayer que la preocupación de los españoles por el terrorismo está en su nivel más bajo de la historia, mientras que aumenta el pesimismo sobre el futuro económico del país. La educación, la salud y el desempleo son, en ese orden, lo que les quita el sueño a los españoles.

Agencias Reuters, EFE, ANSA, AFP

y DPA, y Ámbito Financiero

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