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Reaparece temor a una recesión mundial: derrumbe en las Bolsas
La muerte del toro, símbolo del mercado alcista en Wall Street, a manos del presidente Barack Obama fue la humorada que circuló vía mail ayer entre las mesas de dinero; una clara referencia a la efectividad del mandatario norteamericano en solucionar la crisis financiera.
De cualquier modo, ese indicador consiguió moderar ligeramente las caídas de la mañana, algo que no lograron los otros dos principales índices de Wall Street: el S&P 500 bajó un 4,46% y el NASDAQ de las tecnológicas se desplomó el 5,22%, arrastrado este último por un fuerte descenso del 5,33% en el sector tecnológico. Cuando los analistas parecían confiar en que las aguas empezaban a calmarse en la Bolsa -que el miércoles terminó prácticamente plana-, los inversores volvieron a demostrar que los temores que provocaron la volatilidad de la semana pasada continúan muy presentes en sus decisiones.
Malos augurios
Los operadores se desayunaron con los desalentadores augurios del banco Morgan Stanley, que rebajó sus previsiones de crecimiento de la economía mundial para este año y el próximo en un punto porcentual, con lo que este año el crecimiento caería al 3,9% desde el 4,2% previsto y en 2012 se situaría en el 3,8% desde el 4,5%. Lo que más preocupó fue que esa rebaja implicaría una desaceleración de la economía global para 2012 con respecto a este año y situaría a Estados Unidos y a Europa «peligrosamente al borde de la recesión para el período comprendido entre los próximos seis y doce meses».
Si los inversores tenían claro ya que el crecimiento económico de la primera potencia mundial dista de lo previsto en el inicio del año, cuando se esperaba un sólido fortalecimiento de la recuperación, los datos de hoy arrojaron aún más dudas sobre la situación de la primera economía mundial. Antes de la apertura se conoció que la cifra de solicitudes de subsidio por desempleo en este país aumentó en 9.000 la semana pasada, al tiempo que el índice de precios de consumo de este país subió un 0,5% en julio, el mayor incremento desde marzo. Por si esos datos no fueran poco, el índice que mide la evolución del sector manufacturero en el área de influencia del estado de Pensilvania se contrajo en agosto hasta su nivel más bajo desde marzo de 2009, según el banco de la Reserva Federal de Filadelfia (Pensilvania).
Desplome bancario
La repercusión de esos datos también se dejó ver en Europa, cuyas principales plazas financieras cerraron con pronunciadas caídas arrastradas además por el desplome de los bancos: Milán cayó un contundente 6,15%, Fráncfort el 5,82%, París el 5,48% y Madrid el 4,7%. Los temores a la desaceleración económica mundial se saldaron además con una caída del 5,93% en el petróleo de Texas, que colocó así en los u$s 82,38 por barril. Ante esa estampida de los mercados de valores y el petróleo, los inversores acudieron una vez más al refugio del oro, que terminó por primera vez en su historia por encima de los u$s 1.800 dólares la onza (en u$s 1.822), y a la deuda pública estadounidense a diez años, cuya rentabilidad caía hasta el 2,06%.
Agencia EFE


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