30 de junio 2014 - 00:00

Recobran films de Pensuti, el “Walt Disney italiano”

Pensuti , en sus cortos, combinó la creación de atrevidas parodias contra el colonialismo y el fascismo, aunque Mussolini se valía de sus dibujos como propaganda.
Pensuti , en sus cortos, combinó la creación de atrevidas parodias contra el colonialismo y el fascismo, aunque Mussolini se valía de sus dibujos como propaganda.
Roma - Los cortos de animación de Luigi Liberio Pensuti, el "Walt Disney italiano", antifascista y anárquico cuyos trabajos fueron utilizados paradójicamente por Mussolini para sus campañas de propaganda contra la tuberculosis, acaban de ser restaurados. La recomposición de esos anuncios, en los que han colaborado la Cineteca de Milán, el Istituto Luce y el Cinema ritrovato de Bolonia, ha sido una de las novedades del festival Mostra del Nuovo Cinema de Pesaro, cuya quincuagésima edición concluye hoy en esa ciudad.

Este pionero de la animación italiana fue víctima de la represión de Benito Mussolini, lo que le llevó a perder su puesto en el Istituto Luce por no afiliarse al Partido Nacional Fascista y a engrosar la lista negra del Duce. El prestigio y la popularidad de Pensuti, que comenzó trabajando a finales de los años veinte del con genios de la talla de Carlo Cossio o Trilussa tras una experiencia en Francia con la compañía de marionetas de Piccoli di Podrecca, continuó creciendo a lo largo de la década sucesiva.

Sin embargo, el director de la Cineteca de Milán, Matteo Pavesi, dijo que los tres archivos reconstruidos "forman parte de una campaña publicitaria que se emitió durante 10 años", en los años 30, si bien Pensuti trabajaba para una asociación contra la tuberculosis al servicio del régimen, no para él.

Pero Pensuti también combinó la creación de atrevidas parodias contra el colonialismo y el fascismo como "Il Dottor Churkill" o "Ahi Hitler!" entre 1940 y 1942 al estilo de Walt Disney con su sátira de Mickey Mouse y Pluto sobre los nazis en plena Segunda Guerra Mundial.

Para Pavesi, la estética de los diseños del maestro italiano "se parece mucho a la del primer Disney, al primer Mickey Mouse, pero menos antropomórfico".

Desde que el Min-CulPop (Ministerio de la Cultura Popular) censuró con celeridad una de sus obras maestras, "La vespa Teresa", del que dijo que provocaba un daño nocivo a la "sacralidad de la familia" e incitaba a la prostitución, las obras precedentes con Trilussa fueron retiradas del mercado.

Esas primeras obras servirían de inspiración a un joven Roberto Rosellini que habría de despuntar más adelante y permitieron a Mussolini, a pesar de todo, apreciar en Pensuti un talento cinematográfico incuestionable. El Duce, gran aficionado a los dibujos animados y conciente de sus enormes posibilidades de propaganda, no dudó en contar con los servicios del "Disney italiano" a pesar de su negativa a adherirse al régimen.

El estilo de Pensuti, en palabras de Matteo Pavesi, "cambió sustancialmente, de un estilo más libre en pleno nacimiento del cine sonoro a otro más simple para todos los públicos, desde niños a personas analfabetas, utilizando la estructura narrativa propia del cine mudo, con músicas más clásicas", acordes a la dictadura.

Los anuncios de Luigi Liberio Pensuti para las campañas de propaganda de Mussolini contra la tuberculosis le sirvieron, de algún modo, para continuar una carrera artística que parecía truncada para siempre por la censura. Pensuti murió joven, en 1945, y muchos de sus trabajos desaparecieron con él y la dictadura para siempre, si bien Pavesi sostiene que algunos, como estos, "se podrían recuperar", y con ellos, la impronta de un genio que se adelantó a su tiempo.

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