20 de mayo 2013 - 00:00

¡Recórcholis!

¡Recórcholis!
A los 49 minutos del segundo tiempo ya no encontraba insultos, epítetos o improperios para lanzar al éter futbolístico. River había hecho todo para convertir, y todo para que le conviertan. Un partido que los hinchas neutrales habrán disfrutado al máximo por la emoción en cada instante.

Pocas veces en el aburrido fútbol argentino un empate no les cae de perillas a ninguno. Entonces en esa búsqueda desenfrenada por el triunfo aparecen los errores, los espacios, los peligros y los goles. A los 14 minutos lo tuvo Lanzini en un mano a mano que desvió el arquero al córner.

-¡Noooo Manu, al cuerpo del arquero no!

Pero a los 25 minutos llegó la apertura del marcador para el Tatengue tras un cruce tardío de Bottinelli y la falta de reacción de Barovero.

-¡Uhhhh, qué verdes somos! ¡Cómo puede ser que defina con tanta tranquilidad frente a dos jugadores nuestros!

¡Somos un flancito con dulce de leche atrás, no hacemos pie en ninguna parte!

Nueve minutos después un golazo de Cavallaro puso el 2 a 0.

-¡Nooo, nooo, nooo puede ser! ¡No podemos dejar recibir con tanta tranquilidad! ¡Hay gente que trota atrás che! ¡Nos tocan la pelotita en la cara!

Por suerte en una buena maniobra Funes Mori descontó dos minutos más tarde.

-¡Gooolll, gooolll! ¡Justo vino este gol! Bien el Melli que la fue a buscar al corazón del área.

Pero tres minutos después se nos heló la sangre con el penal tonto que comete Vangioni y que Barovero atajó magistralmente.

-¡Grande, Trapito querido! ¿La semana que viene firmás? ¡Ya vas a pedir unos mangos más después de esto!

Al inicio del complemento entró el Chino Luna por el pelado Sánchez, nuevamente de floja actuación, excepto el centro en el descuento de Funes Mori. Luna lo tuvo a los 14 minutos, pero el arquero le ahogó el grito de gol de manera increíble. Nuevamente ingresó el uruguayo Mora por un flojo Iturbe.

River iba e iba sin muchas ideas pero generando opciones de gol como para merecer largamente el empate. Y a los 39 minutos llegó el empate desde la derecha con un centro de Mercado que conectó perfectamente Mora.

-Gooolll, gooolll, gooolll. Vamos que lo ganamos, vamos River, carajooo!

Hubo tiempo para una arremetida de Lanzini y otra de Luna que desviaron al córner sobre la línea. También hubo tiempo para que el árbitro hiciera su show personal echándolo a Ramón, cuando todos escuchamos que hizo un reclamo respetuoso desde el banco.

¡Dejáte joder, Cevallos! ¡Andá a hacerte famoso con Guido Suller! ¡44 minutos netos tuvo el partido, menos de la mitad! González Pires se fue a las duchas después del agarrón ciento doce y con él se fue otro minuto más del descuento. Se nos escapó un partido que debíamos ganar sí o sí. Pero, como de costumbre, no lo hicimos. Si mañana nos acompaña Tigre, nuestras posibilidades se mantendrán intactas. ¿Ganó Boquita después de doce partidos? ¡Y claro, si no fue su gente! Je, je.

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