La facturación del segmento del lujo se estancó en 2014 y en 2015 podría retroceder un 2%, en el marco de ralentización del crecimiento y de acentuación de la lucha contra la corrupción, según pronosticos de analistas. Las dudas se acrecentaron en noviembre, cuando Louis Vuitton anunció el cierre de una de sus tiendas en Canton.
En el actual contexto, las firmas de lujo buscan reorientarse a colecciones de pret-a-porter, respondiendo a las expectativas de una clientela más volátil y menos pudiente. Un representante de esas empresas dijo que ya no se podrá obtener un crecimiento de facturación "de dos dígitos" y que el mercado operará con "selectividad".
| Agencia AFP |


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