Clint Eastwood no dirige, pero con su gran actuacion y a las órdenes de su habitual asistente de dirección, logra una gran película. La idea de una comedia dramática familiar, pero de béisbol, no suena muy atractiva, incluso si se trata del proyecto elegido por Eastwood para volver a la actuación, a la que había renunciado hace años, luego de protagonizar "Gran Torino". Pero una vez que se acepta que es una película de béisbol, luego también hay que aceptar que, en cuanto a comedia, se maneja solamente dentro del terreno de la ironia, mientras que en la parte dramática, por momentos se deja llevar casi peligrosamente hacia el más puro melodrama. Pero el conjunto está equilibrado, sorprendentemente gracias al foco en el béisbol como marco de todo lo demás. Las excelentes actuaciones del resto del elenco ayudan mucho, empezando por Amy Adams que se luce especialmente.
| D.C. |



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