Por caso, el mayor conglomerado de industrias productoras de alimentos del país, el grupo Polar, advirtió ayer, antes de que se conociera la medida, que su producción está en riesgo tras denunciar demoras de más de siete meses en la entrega oficial de dólares para importar materias primas.
"La viabilidad de la producción de empresas Polar está en riesgo por la deuda que mantiene Cadivi en concepto de liquidación de divisas, lo que impide pagar de forma oportuna a los proveedores internacionales", afirmó la compañía en un comunicado.
De acuerdo con la compañía, la estatal Comisión de Administración de Divisas (Cadivi), la principal ventanilla gubernamental para conseguir dólares en Venezuela, le adeuda 463 millones de dólares por la importación de materias primas e insumos que no son producidos en el país.
Hasta ahora Polar, que fabrica entre otros productos la popular marca Harina PAN, se vino financiando con líneas de créditos de proveedores internacionales, pero en su comunicado señala que esa ventanilla se agotó y que de no cancelarse el monto adeudado se cerrará definitivamente esa fuente de financiamiento.
Siempre de acuerdo con la empresa, la deuda de Cadivi con el grupo ha crecido un 194% en los últimos dos años y la demora promedio en autorizar los dólares necesarios para importar pasó de 50 días a unos 230 días.
"Durante los últimos 45 días, empresas Polar únicamente ha recibido una autorización de liquidación de divisas por parte de Cadivi equivalente al 0,6% de la deuda acumulada y correspondiente a una solicitud introducida ante el organismo hace 341 días, situación inédita desde la implementación del control de cambios en febrero de 2003", indica el comunicado.
Las dificultades para conseguir algunos productos de consumo masivo involucran a la leche, el pan, el papel higiénico y más recientemente al papel de diario, lo que puso a los medios, sobre todo los ligados a la oposición, como El Nacional, en guardia ante una eventual imposibilidad de circular.
El Gobierno culpa por esta situación a la especulación y al acaparamiento, y espera poner coto a la escasez de divisas con la virtual devaluación que anunció ayer. Ésta vehiculizará las importaciones no esenciales a través de un tipo de cambio de, al parecer, 11,3 bolívares por dólar, muy superior a los 6,3 de la oficial, lo que podría provocar una estampida de precios superior a la que el año pasado llevó la inflación a un 56%.
Si eso ocurre, resultarían especialmente castigadas las capas más pobres de la población, esto es la base del chavismo por excelencia. Por eso el Gobierno de Nicolás Maduro quiere proteger los alimentos y los insumos básicos, que seguirán siendo importados a la paridad de 6,30.
| Agencia EFE, y Ámbito Financiero |

