Aunque la actual espiral de violencia se inició hace tres semanas con duros choques entre palestinos y fuerzas de seguridad israelíes en la explanada de las Mezquitas de Jerusalén, en los últimos días no hizo más que intensificarse, lo que despertó el temor de que quede fuera de control y en manos de extremistas de ambos bandos que traten así de tomarse justicia por propia mano. La Ciudad Vieja de Jerusalén vuelve a ser el epicentro del enfrentamiento una década después de concluir el último alzamiento popular armado palestino, la "Segunda Intifada" (2000-2005), con ramificaciones que se extienden por toda Cisjordania.
El sábado a la noche murieron en la Ciudad Vieja dos israelíes y otras tres personas resultaron heridas, entre ellas una mujer y un niño de 2 años, en un ataque perpetrado por un palestino de 19 años y oriundo de El Bire, cerca de Ramala, que fue abatido por las fuerzas de seguridad israelíes en el lugar de los hechos. Otro israelí, de 15 años, resultó herido grave al ser apuñalado en las inmediaciones de la Ciudad Vieja, supuestamente por un joven palestino que murió tiroteado por fuerzas israelíes, según la versión policial.
La familia de este segundo palestino niega que su hijo fuera el autor del ataque y argumenta que un video del incidente difundido por las redes sociales sólo muestra que "un grupo de colonos lo persigue".
Con las últimas víctimas israelíes ascienden a cinco los asesinados en ataques palestinos en las últimas dos semanas en Jerusalén Este y Cisjordania, territorios que Israel ocupó en la Guerra de los Seis Días, de 1967.
El jueves, un matrimonio murió tiroteado en una carretera entre dos asentamientos judíos y el pasado 13 de septiembre murió un quinto israelí, esta vez tras ser apedreado su vehículo por jóvenes palestinos en una carretera de la parte oriental de Jerusalén. En el mismo período, un palestino murió al tratar de arrojar un artefacto incendiario contra un patrulla israelí en Cisjordania y un palestina falleció tras ser tiroteada en un puesto de control israelí en Hebrón tras supuestamente tratar de apuñalar a un soldado, versión que quedó en entredicho tras hacerse públicas fotos del incidente. A lo largo de la jornada, más de un centenar de palestinos resultaron heridos por fuego o inhalación de gases lacrimógenos en enfrentamientos con fuerzas israelíes o ataques de colonos, en diferentes puntos de Cisjordania y Jerusalén Este, según fuentes sanitarias palestinas.
Los disturbios se desarrollaron con especial contundencia en Yenín, Nablus, Ramala, Hebrón, y el campo de refugiados de Al Aida, en el distrito cisjordano de Belén, donde decenas de palestinos se enfrentaron a fuerzas de seguridad israelíes que emplearon medios antidisturbios para sofocarlos.
| Agencia EFE |


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