- ámbito
- Edición Impresa
Renace la violencia en Egipto
Como en febrero, cuando cayó Hosni Mubarak, la plaza cairota Tahrir volvió a ser escenario ayer de graves choques entre manifestantes y policías. Se complica la transición.
En medio de las refriegas, cientos de policías y alrededor de 50 camiones de las fuerzas de seguridad debieron abandonar los alrededores del Ministerio del Interior tras ser expulsados de la plaza Tahrir («strella») por los manifestantes enfurecidos.
Al cierre de esta edición se informó de la presencia de «matones» con armas blancas que atacaban a los presentes, por lo que no se descartaba un número mayor de víctimas.
En el lugar, epicentro de la revolución que derrocó a Hosni Mubarak en febrero, muchos de los congregados se movían de un lado a otro portando máscaras para evitar el efecto de los gases lacrimógenos policiales.
En grandes grupos, coreaban lemas como «Todavía queda revolución en la plaza» o «Abajo el mariscal» para pedir la salida del jefe del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, Husein Tantaui, máxima autoridad en el país desde la renuncia del dictador.
El viernes pasado, la plaza volvió a ser el centro de las protestas, cuando miles de personas -convocadas por diversos partidos, entre ellos la influyente Hermandad Musulmana- salieron a las calles para exigir a la Junta que traspase el poder a una autoridad civil.
En el centro de la plaza, la basura se acumulaba en torno de una decena de carpas que servían de reposo para muchos, mientras los heridos eran trasladados a los hospitales de campaña en improvisadas ambulancias.
Uno de los médicos, Mohamed Farid, señaló que atendieron principalmente a heridos por balines, con contusiones, síntomas de asfixia y picazón en los ojos por los gases.
A raíz de los disturbios, el Gobierno del primer ministro, Esam Sharaf, se reunió para abordar las medidas necesarias para «devolver el orden y la disciplina a la calles egipcias» y garantizar las seguridad de los colegios electorales durante los comicios legislativos que comienzan el lunes 28 de noviembre.
En un comunicado difundido anoche, la cúpula castrense afirmó que está «comprometido con la hoja de ruta para entregar el poder a una autoridad civil» y que las próximas elecciones parlamentarias previstas para la semana que viene «se consideran la primera etapa de esta operación». También asegura que «no pretende extender la etapa de transición» y que «no permitirá a ninguna parte bloquear el proceso hacia la democrática y la construcción de las instituciones».
Agencias EFE, AFP, Reuters y DPA, y Ámbito Financiero


Dejá tu comentario