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Renovación deportiva
En el segmento de los autos chicos, el Palio es sin duda un referente. En esta profunda renovación, se presenta con un diseño moderno. La versión Sporting coquetea con el espíritu deportivo, pero sin llegar a los extremos, lo que lo convierte en un vehículo cómodo y ágil de manejar.
Detalles en los faros y en los laterales le brindan al nuevo Palio Sporting su diferenciación.
El interior mantiene esa idea y, como sucede con el exterior, suma opiniones positiva. Tapizados, volante (con buen grip) y tablero con detalles en rojo marcan una diferencia con las otras versiones. El tablero es vistoso.
La posición de manejo es cómoda, aunque el volante se regula sólo en altura. Aquí también se percibe que el carácter deportivo está atenuado ya que el asiento no está tan pegado al piso como puede suponer un modelo con este nombre. Si bien puede regularse en altura, el conductor queda en una posición elevada. La versión Sporting está equipaba con un motor 1.6 EtorQ de 115 caballos a 5.500 rpm.
Su comportamiento en ciudad es satisfactorio. Ágil de manejar y de respuesta rápida gracias a una buena respuesta de la caja manual de 5 marchas. Tal vez, la palanca de cambio es un poco movediza. La suspensión es bastante blanda, que, sumado a un despeje del suelo importante, hace que se transite cómodamente por la ciudad.
En ruta puede desarrollar la potencia de los 115 cv de un motor muy moderno. La insonorización no es del todo completa y se siente la rumorosidad del motor (también el ronquido del motor se percibe en ciudad), algo que en un modelo que coquetea con lo deportivo no está del todo mal. En altas velocidades y en curvas se lo siente bien plantado y seguro, y responde bien cuando se busca aceleración para el sobrepaso. Una buena opción para quienes buscan, en este segmento, un vehículo que genere cierta adrenalina, pero sin llegar a la dureza de un deportivo extremo.


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