25 de octubre 2012 - 00:00

Republicano vinculó las violaciones a voluntad de Dios: escándalo en EE.UU.

Republicano vinculó las violaciones a voluntad de Dios: escándalo en EE.UU.
Washington - Richard Mourdock, candidato republicano al Senado por Indiana, desató ayer un escándalo en Estados Unidos al vincular los embarazos producto de violaciones con la voluntad divina. El hecho, similar a otros ocurridos durante la campaña, fue explotado por el comando de Barack Obama y causó fuerte molestia en el de Mitt Romney, a la vez que volvió a poner en primer plano aspectos de la plataforma opositora considerados demasiado volcados a la derecha como para poder atraer a votantes moderados.

El martes a la noche, durante un debate con el demócrata Joe Donnelly, con el que compite por un escaño al Senado, Mourdock señaló: «Me di cuenta de que la vida es un regalo de Dios. Y creo que, incluso cuando la vida comienza en una situación horrible de violación, es algo que Dios quería que pasara».

«La única excepción que tengo para proceder a un aborto es el caso de riesgo para la madre», añadió. «He tenido dudas internas durante mucho tiempo, pero he llegado a la conclusión de que la vida es un regalo de Dios», insistió el postulante, que es impulsado por el movimiento ultraconservador Tea Party.

Donnelly, quien pelea cabeza a cabeza con su rival en las encuestas, dijo que la violación «es un delito violento y monstruoso en todos los casos».

«El Dios en el que creo y el Dios en el que sé que cree la mayoría de los habitantes de Indiana no pretende que se produzcan violaciones, nunca», dijo el demócrata en un comunicado divulgado tras el debate.

En las elecciones del 6 de noviembre está también en juego el control del Senado, clave para permitir que Obama o Romney pongan en marcha a partir de enero algunas de sus promesas de campaña. Los demócratas tienen hoy 51 escaños en la cámara alta y suelen contar en las votaciones con el apoyo de dos legisladores independientes, frente a los 47 que están en manos de los republicanos.

La presidenta del Comité Nacional Demócrata, Debbie Wasserman Schultz, se sumó a la controversia al calificar las declaraciones de Mourdock de «escandalosas y humillantes para las mujeres».

El republicano intentó ayer matizar sus comentarios en una conferencia de prensa, en la que explicó que hubo «falta de claridad» en sus palabras y lamentó «profundamente» la interpretación que se hizo de ellas, pero evitó disculparse.

«Hablé con mi corazón y mis principios», se defendió. «Dios crea la vida, y ésa fue mi idea. Dios no quiere la violación, y de ninguna manera sugería que la quiera, la violación es una cosa horrible», dijo. Pero el daño ya estaba hecho.

A trece días de una elección de final impredecible, Obama salió ayer a aprovechar el traspié. Dijo que las palabras de Mourdock son «escandalosamente ofensivas y humillantes para las mujeres».

«Todo esto nos recuerda lo que significaría tener un Congreso en manos de los republicanos, que están en contra de la libre elección por parte de las mujeres para administrar libremente su salud», dijo a través de un portavoz. «Está claro que también Mitt Romney asumió posiciones extremistas. Sería bueno que las mujeres recuerden esto cuando vayan a votar», agregó la Casa Blanca.

Durante la Convención Republicana celebrada en agosto pasado en Tampa, el partido aprobó un documento donde se propone una enmienda de la Constitución para prohibir el aborto.

El texto, similar al aprobado en 2004 y en 2008, no prevé excepciones en caso de violación o incesto, y ni siquiera si la vida de la madre está en peligro.

Bajo presión, la campaña de Romney salió a aclarar que éste está «totalmente en desacuerdo con lo que dijo el candidato al Senado».

«La posición del gobernador sobre este tema es de largo recorrido. Es contrario al aborto, salvo en casos de violación o incesto, y por supuesto, para garantizar la vida de la madre. Ésa ha sido su posición durante mucho tiempo, y ha sido muy consistente al respecto», añadió en la cadena MSNBC Bay Buchaman, asesora del aspirante republicano a la Casa Blanca.

La controversia se produjo dos meses después de las irritantes declaraciones del también aspirante republicano al Senado Todd Akin, que distinguió entonces entre las «violaciones auténticas» que, según él, muy raras veces generan embarazos y otros tipos de abuso sexual.

Agencias Reuters, DPA, ANSA, EFE

y AFP, y Ámbito Financiero

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