7 de noviembre 2011 - 00:00

Reservas bajaron en la semana u$s 258 millones

Las historias que se escuchan en la City, todas, tienen que ver con el dólar. Por caso, el directivo de una importante empresa exportadora no pudo comprar u$s 100 mil en su banco pese a que sus ingresos personales declarados superaban largamente la cifra.

También se habló de una petroquímica que ingresó al país hace poco tiempo u$s 2 millones y el miércoles pasado le impidieron girar u$s 1 millón al exterior. Lo cierto es que ante la mayor demanda de dólares de la gente, las casas de cambio y bancos están vendiendo la mitad de lo que vendían antes de las elecciones.

Estas trabas en el mercado oficial hacen que los mecanismos marginales se vayan aceitando porque el tráfico de divisas crece, lo que beneficia al precio porque ahora hay más oferta. Por eso el «blue» bajó 3 centavos el viernes a $ 4,67, aunque hay que reconocer que éste es el precio más difundido, pero no el único. Hay tanta dispersión en los valores que se paga hasta $ 4,75 a los que tienen una suma considerable para vender.

El dólar tuvo una fuerte baja en el «contado con liquidación» que se utiliza para fugar divisas, que cerró a $ 4,73. El «contado con liqui», como se lo llama en la jerga de las mesas, llegó a valer $ 5,10 hace una semana, es decir que está un 7,25% abajo del récord. Esta caída se debe a que el Gobierno ordenó a la ANSES a vender títulos en dólares para quitarle renta a la operación de fuga de capitales. Inmediatamente, los Boden 2015, los Bonar X y los cupones PBI salieron a la venta y el precio se derrumbó. El cupón en dólares perdió el viernes casi un 3% mientras el emitido en pesos subía un 1%.

Brecha

Al bajar el precio del «contado con liqui» se cae la ganancia de los que hacen la operación porque no es lo mismo la brecha entre un dólar de $ 4,254 (precio mayorista) y otro de $ 5,10 que contra $ 4,73. No hay que olvidar que los dólares para hacer esta operación hay que inmovilizarlos 21 días en el exterior y esta caída de precios ha hecho perder mucho dinero. Si bien fue una estrategia inteligente del Gobierno, tal vez la mejor, es de corto aliento porque el mercado se reacomoda rápidamente a las circunstancias.

El otro tema que debe preocupar al Banco Central es la caída de reservas. El viernes bajaron u$s 150 millones y u$s 258 millones en la semana a u$s 47.264 millones. Una parte de la caída se explica por la venta de divisas en el mercado de contado para impedir la suba del dólar mayorista, pero otra es porque bajan los encajes de los depósitos en dólares. Hay retiros de las cajas de ahorro y plazos fijos de los bancos por encima de lo habitual. En la semana una financiera compró u$s 1 millón para devolver dinero a sus depositantes.

En tanto las tasas de interés cierran el círculo alrededor del consumo que se está viendo muy afectado. La caída de ventas en las últimas semanas fue notable en particular en los shopping.

Los plazos fijos siguen en alrededor del 20% anual. En otras palabras, la guerra entre ahorrar en pesos o comprar dólares no deja excedentes para compras que no sean urgentes.

A todo esto en el exterior el panorama no es el más agradable. La incertidumbre que llega desde Grecia mantiene preocupados a los inversores del mundo y es una amenaza sobre los precios de los bonos de los países emergentes.

A esto se sumó la decepción por las cifras de empleos de Estados Unidos, donde se crearon 80 mil puestos de trabajo por debajo de los 95 mil esperados. Esta noticia pudo más que el descenso del desempleo norteamericano al 9%.

Las novedades de la cumbre del G-20 tampoco ayudaron, en particular porque no se está contando con el apoyo del FMI, lo que trae dudas sobre los fondos de rescate. Grecia y los avatares del dólar van a dominar la semana financiera de la Argentina. Se aguardan medidas del Banco Central.

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