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Reservas chinas crecieron en tres meses u$s 194.000 millones
Barack Obama
El ministro de Economía alemán, Rainer Bruederle, en declaraciones al diario germano Handelsblatt, advirtió que hay que «tener cuidado para que la guerra cambiaria no se convierta en una guerra comercial». Además, indicó que «China tiene buena parte de la responsabilidad para evitar una escalada», agregó.
Las tasas de interés en mínimos históricos y el crecimiento anémico en las economías desarrolladas han llevado a los inversores globales a buscar mayores rendimientos en los mercados emergentes, fortaleciendo las monedas y los activos locales. Ante los temores de una pérdida de competitividad y el surgimiento de burbujas de activos, varios países han intervenido en sus mercados para tratar de controlar los flujos de capital, generando temores de que la falta de coordinación en las políticas cambiarias pueda derivar en una guerra de monedas. «Los tipos de cambio deberían formarse en el mercado. Las intervenciones muy pocas veces son prometedoras y en el mejor de los casos tienen efectos a corto plazo», dijo Bruederle en camino hacia China para una visita oficial.
Por su parte, el presidente de la Comisión de Finanzas del Senado norteamericano, Max Baucus, explicó que para fortalecer la relación entre China y Estados Unidos hay que discutir «temas críticos, que incluyen las prácticas monetarias chinas, la inefectiva protección de derechos de propiedad intelectual, políticas que fomentan la innovación china a expensas nuestras y una restricción injustificada de la carne estadounidense». Baucus sigue una votación en la Cámara de Representantes que amenaza a China con aranceles punitivos en algunas de sus exportaciones a Estados Unidos, si es que su moneda no aumenta en valor.
En tanto, desde el Gobierno chino salieron al cruce de la presión internacional que aboga por la apreciación del yuan. El viceministro de Relaciones Exteriores y el principal negociador de China en el G-20, Cui Tiankai, opinó que este tema no debería ser debatido en la cumbre de Seúl. «Estamos haciendo nuestro mejor esfuerzo para evitarla (la guerra cambiaria). Pero esto requiere esfuerzos de todos los miembros del G-20, no sólo de China», sostuvo Tiankai.
El funcionario dijo también que China no tenía un rango meta específico para el yuan y que la reciente apreciación de la moneda no tenía nada que ver con las presiones del Gobierno de Estados Unidos de Barack Obama y otros países. «Fue debido al crecimiento económico de China», aclaró, después de que Estados Unidos acentuara su ofensiva diplomática.
Agencias Reuters, AFP y DPA

