- ámbito
- Edición Impresa
Reservas: nadie quiere apretar el botón
Amado Boudou
Pasó casi inadvertido en medio de temas más urgentes como el futuro del presidente del Central o la suspensión del viaje a China. Pero la Presidente adelantó anteayer que el Congreso deberá discutir en sesiones ordinarias «qué es lo que debemos hacer con las reservas», y agregó sin medias tintas: «La estabilidad monetaria en un país sin crecimiento es como la paz de los cementerios».
Necesidades sociales
El flamante diputado Carlos Heller se ocupó ayer de avivar el debate, al sostener que «si las reservas se aplican para ampliar el gasto público, bienvenido. Es una forma válida de hacer frente a las necesidades sociales».
Luego del embargo definido por el juez neoyorquino Thomas Griesa, ya es más difícil que haya alguien dispuesto a dar la orden para que las reservas del BCRA se remitan al Fondo del Bicentenario (el DNU ordenó que sean u$s 6.569 millones). El funcionario que lo haga no sólo se sometería a un largo peregrinar por tribunales, sino que además las reservas quedarían mucho más a tiro de nuevos embargos por parte de la Justicia neoyorquina.
La estrategia oficial sigue siendo acudir a las reservas para financiar el gasto, con o sin Fondo del Bicentenario. Boudou ya explicó que puede utilizar una porción de las mismas para pagarles a organismos multilaterales, ya que así lo autoriza la Ley de Convertibilidad y la ley aprobada en 2005 para cancelar la deuda con el FMI. Son casi u$s 2.200 millones los que vencen a lo largo de 2010.
Para disponer de un monto mayor ya se barajan distintas alternativas, pero la más sencilla es pedirle al Central un adelanto de utilidades por casi $ 20.000 millones y con esos fondos comprarle las reservas al Central. Esto ya se hizo el año pasado, cuando el Tesoro adquirió u$s 2.000 millones de reservas con pesos para cancelar el vencimiento anual de capital del Boden 2012.
Incluso Mario Blejer, uno de los candidatos de la Casa Rosada para hacerse cargo del Central, admite la posibilidad de utilizar parte de las reservas para el pago de la deuda, pero pide que haya límites para esta operatoria. Algo que el Gobierno difícilmente acepte, considerando que las reservas de libre disponibilidad suman u$s 18.000 millones y seguirían aumentando a lo largo de 2010.


Dejá tu comentario