9 de abril 2009 - 00:00

Resiste Macri presión de gremios por salarios

Cuando aún no terminó de aplacar los reclamos docentes (aunque se desactivaron los paros), Mauricio Macri enfrenta a los municipales con demandas aún de mayor impacto para las cuentas de la Ciudad. La administración macrista empezó esta semana las paritarias y las continuará la próxima, con la consigna de llegar a un acuerdo pero sólo por cuatro meses y volver entonces, después de las elecciones del 28 de junio próximo, a discutir otra mejora.
Al menos en la primera cita, el martes pasado, el Gobierno porteño le dijo al poderoso sindicato de municipales que no concederá sus pedidos de aumento de sueldo y así debieron retirarse los gremialistas Patricio Datarmini, Alejandro Amor y Enrique Pistoletti, para analizar una propuesta de menor monto. En principio, el sindicato que nuclea a los empleados del Gobierno porteño y todas sus dependencias se arrimó al Ministerio de Hacienda, pero la reunión final, la tendrán el gremialista Amadeo Genta y el ministro de Hacienda, Néstor Grindetti, si es que el trío que fue atendido por José María Ohrnialian, en representación del área económica, no llega a un acuerdo que evite un paro de actividades.
Por el momento, Macri puso freno a discutir la situación de 18.000 empleados bajo la modalidad de contrato, que los gremialistas vienen pidiendo que sean pasados al plantel permanente de empleados. El funcionario de Hacienda pidió pasar ese tema para otro momento, y enseguida le acercaron el pedido de $ 500 a cada trabajador como suma fija para actualizar los montos salariales. Un imposible, sostienen en el Gobierno porteño, que comenzó a remarcar el estancamiento de la recaudación impositiva de la cual se nutre el Presupuesto de la Ciudad. Conceder esa suma a los municipales no sólo le traería a Macri una nueva discusión con los docentes, sino cerca de $ 400 millones de las cuentas. Para este ejercicio, de acuerdo con la sanción del Presupuesto para 2009, el Gobierno porteño consideró un 12% de actualización salarial, pero los gremialistas se inclinan por pedir una suma fija, que ya les fue rechazada, al menos en esos valores.
En esta ocasión, el tironeo no incluye la devolución de la obra social de los municipales, un trámite que concretó el Gobierno porteño el mes pasado, tras un año de mantener un interventor al frente.
La puja por los salarios, además, ya reportó una baja en el Gobierno de la Ciudad. Renunció a su cargo el jefe de Asesores del Ministerio de Educación, Alejandro Finocciaro, quien es decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Matanza. Se desempeñaba con el hombre de confianza del ministro Mariano Narodowski, pero la pelea con los gremios, aún cuando no llegó a los niveles del año pasado -el que más paros registró en una década- lo habría desalentado a continuar en funciones, aunque podría ser recompensado con un renglón en la lista de candidatos a legisladores porteños. Por ahora, los maestros anunciaron que no harán paro de actividades, sino jornadas de protestas sin faltar a las aulas, ya que los gremios más numerosos de ese sector quieren seguir protestando por otro aumento de salarios.

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