7 de agosto 2012 - 00:00

Resiste Obama trabar la venta de armas

Miembros de la comunidad sij escuchan a Teresa Carlson, la agente del FBI encargada de la investigación.
Miembros de la comunidad sij escuchan a Teresa Carlson, la agente del FBI encargada de la investigación.
Washington - Sometido a los estrechos márgenes que impone la campaña electoral, Barack Obama se mostró ayer dispuesto a examinar «formas adicionales» de reducir la violencia en el país, pero eludió de nuevo referirse a si eso incluye nuevas leyes para restringir la posesión de armas, tras el tiroteo del domingo en un templo sij en Wisconsin.

Durante la firma de una ley con beneficios para veteranos y sus familias en la Casa Blanca, Obama sostuvo que tiroteos como el de Wisconsin, en el que murieron seis personas y el sospechoso del ataque, ocurren «con demasiada regularidad» y afirmó estar abierto a «examinar formas adicionales de reducir la violencia» en el país. «Todavía estamos esperando el resultado de la investigación completa» y «tenemos el corazón roto por lo sucedido», declaró el presidente.

Un poco antes y durante su acostumbrada conferencia de prensa diaria, el vocero de la Casa Blanca, Jay Carney, reiteró que Obama apoya «medidas de sentido común» sin derogar la segunda enmienda de la Constitución de EE.UU., que consagra el derecho de los ciudadanos a la tenencia de armas.

En la actualidad, cada Gobierno estatal establece sus propias normas sobre la compraventa de armas, aunque las leyes federales restringen el acceso a las armas a personas con antecedentes criminales y problemas mentales, entre otros requisitos.

Pese al tiroteo del domingo en Milwaukee, Wisconsin, en el que murieron 7 personas; y al ocurrido el 20 de julio en un cine de Denver, Colorado, en el que murieron 12 y otras 58 resultaron heridas, ni Obama ni el que será su rival republicano en las elecciones de noviembre, Mitt Romney, se expresaron a favor de nuevas leyes para restringir la posesión de armas. En EE.UU., importantes grupos de activistas fomentan la libertad para armarse, lo que lleva a los candidatos a actuar con máxima precaución.

En ese marco, el FBI reveló ayer que Wade Michael Page, un exmilitar de 40 años, fue el autor de la matanza. Los investigadores indagan los vínculos del hombre con grupos supremacistas blancos, según afirmó Teresa Carlson, a cargo del caso, que fue calificado como «terrorismo doméstico». Carlson, que hizo estas declaraciones en una conferencia de prensa junto con las autoridades de Oak Creek (Wisconsin), donde se cometió el tiroteo, explicó que la definición del FBI de terrorismo doméstico es «el uso de la violencia para obtener beneficios sociales o políticos».

Agencias EFE, AFP y ANSA

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