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Resisten los gremios la reforma educativa
Barack Obama se dirigió ayer a la comunidad hispana por primera vez desde su asunción. Presentó la reforma educativa como una clave para el progreso de esa comunidad, cada vez más influyente en EE.UU.
Obama habló ayer ante la Cámara de Comercio Hispana de Estados Unidos, donde fue recibido con fuertes aplausos y gritos de «sí se puede», la versión en castellano de su slogan electoral.
Se trataba de su primer discurso ante un público hispano desde su investidura, hace siete semanas. El gesto puso de relieve tanto la influencia de una comunidad con un creciente papel en la política del país, como la relevancia de la reforma educativa en un grupo cuyos estudiantes se encuentran, según las estadísticas, por detrás de sus compañeros no latinos.
Peligro
Según afirmó el presidente, «el lugar de Estados Unidos como líder se encuentra en peligro a menos que hagamos un mejor trabajo en la educación de nuestros hijos».
La iniciativa de Obama busca una mejora de todo el sistema, desde la educación preescolar a la universitaria, si bien, al menos por el momento, no prevé la aprobación de leyes educativas nuevas y buena parte de sus propuestas son de adopción voluntaria por parte de los estados.
Así, el presidente busca aumentar el número de vacantes de preescolar, de modo que los niños comiencen la educación formal con al menos los primeros rudimentos de la escritura y la lectura.
En primaria y secundaria, propone un endurecimiento de los estándares de enseñanza y la posible ampliación de los horarios y los cursos lectivos.
Una de sus propuestas más polémicas, a la que se oponen los sindicatos de educadores, es la de conceder incentivos a los maestros que consigan mejores resultados de sus alumnos. Los sindicatos alegan que ello fomentará la rivalidad entre los maestros en lugar del trabajo en equipo.
Obama también quiere reducir el porcentaje de alumnos que abandonan los estudios antes de concluir la educación secundaria, un problema que afecta especialmente a los adolescentes latinos. Un 22% de estos alumnos no llega a graduarse de secundaria, el triple que los estudiantes blancos no latinos.
Universitarios
El mandatario también quiere fomentar una mayor proporción de estudiantes universitarios para 2020. Según recordó en su discurso, EE.UU. ha descendido en una década del puesto número dos mundial en número de graduados universitarios anuales al puesto número once.
Obama, que hizo hincapié en que las medidas que proponga deben estar acompañadas, para tener éxito, de la responsabilidad tanto de los padres como de los alumnos, reconoció que sus medidas no serán siempre populares entre todos.
Muchos demócratas, indicó, «se resisten a la idea de compensar la excelencia entre los maestros con un mayor sueldo, aunque sepamos que eso puede marcar la diferencia en clase».
Por su parte, numerosos republicanos «se oponen a nuevas inversiones en la educación preescolar, pese a las pruebas determinantes de lo importante que es», añadió.
Según el presidente, «el relativo declive de la educación estadounidense es insostenible para nuestra economía, insostenible para nuestra democracia e inaceptable para nuestros hijos».
Agencias EFE, Reuters y AFP

