- ámbito
- Edición Impresa
Respira Frei: lo apoyó Enríquez- Ominami, y un sondeo da empate
• EL PRONUNCIAMIENTO DEL EX CANDIDATO INDEPENDIENTE PODRÍA SER CRUCIAL PARA LA CONCERTACIÓN
Marco Enríquez-Ominami, el socialista disidente de la Concertación que en la primera vuelta electoral logró captar más del 20% de los votos, anunció ayer que votará en el balotaje del domingo por Eduardo Frei. ¿Habrá llegado a tiempo el salvavidas para el oficialismo?
Por un lado, Marco Enríquez-Ominami, el socialista díscolo que ocupó el tercer lugar en la primera vuelta de diciembre (20,13%), concedió a regañadientes que votará al democratacristiano en el balotaje del domingo. Ello ocurrió pocas horas después de que se conociera una encuesta de la firma Mori que indicó un empate técnico entre Frei (49,1%, contra el 29,6% que obtuvo en la primera vuelta) y el conservador Sebastián Piñera (Coalición por el Cambio, 50,9%, frente al 44,03% del 13 de diciembre). Cuando muchos veían hace semanas un resultado definido, en tiempo de descuento la Concertación se ilusiona -quizás más de la cuenta- con volver a cantar victoria, tras veinte años de gobernar Chile.
«Nunca estuvimos desanimados, pero hoy estamos más animados que nunca», transmitían ayer a este diario en el entorno de Frei desde la ciudad de Concepción, en el cierre de campaña en ese bastión concertacionista a 519 kilómetros al sur de Santiago.
Michelle Bachelet, que apostó como presidenta todo lo que la política chilena admite -incluidas gigantografías en la Alameda- para transferirle su alta imagen positiva al circunspecto candidato, celebró los dos nuevos datos: «Esto demuestra que hay una candidatura que escuchó lo que dijeron las urnas». «Vamos a ganar por nariz», acotó Frei con gracia, ya que si hay que guiarse por el tamaño de la suya, lo dicho significa que arrasará.
Por su parte, Piñera respondió desde un acto proselitista en la localidad de Cerrillos: «Los votantes de Marco son hombres y mujeres libres que están con el cambio, no con los mismos de siempre».
Según la firma Mori, con un 3% de margen de error, la alianza opositora de centroderecha se estaría llevando el 20% de los votos de Enríquez-Ominami; y el ex presidente Frei (1994-2000), el 44%. El resto se repartiría entre indecisos (13%) y blancos e impugnantes (21%).
La Concertación apostó en el último mes a instalar una agenda legislativa que exigía el socialista independiente de 36 años. En concreto, el Gobierno de Bachelet asumió como propias las ideas de inclusión automática en el padrón electoral (hasta ahora es necesario inscribirse especialmente), una desmunicipalización parcial de las escuelas públicas y el manejo de las aguas como «bien de uso público» -lo cual no implica en absoluto estatización de servicios sanitarios-.
Críticas
El oficialismo «ha profundizado en este mes los ejes democracia versus autoritarismo, política versus negocios, y ha logrado evitar que Frei cayera en la disputa personal, ya que no sirve mucho para ello», elogió el cientista político Mauricio Morales, de la Universidad Diego Portales.
A medida que varios dirigentes de su conglomerado fueron dando, en el último mes, su apoyo a Frei y unos pocos a Piñera, Marco Enríquez-Ominami se mantuvo prescindente. Ello, hasta ayer: «Ante esta coyuntura histórica, ante esta incertidumbre de que la derecha pueda llegar a impedir la marcha de Chile hacia el futuro, es mi responsabilidad contribuir, en lo que pueda, para que eso no ocurra», deslizó al aludir al oficialista como «el candidato del 29% de los chilenos».
El hijo biológico del mítico guerrillero Miguel Enríquez mantuvo sus críticas a Frei («personaje del pasado») y ratificó que su opción personal no expresa un mandato a sus votantes.
El diputado Esteban Valenzuela, uno de los tres hombres claves del armado de Enríquez-Ominami, explicó a este diario que la definición se demoró «porque esperábamos que la Concertación diera señales más claras, por ejemplo en el tema minero, y en cambio éstas se fueron dando muy parcialmente». No obstante, aclaró, «la alianza de Piñera alberga a sectores pinochetistas, muy conservadores en lo cultural, que abrazan el capitalismo salvaje, por lo que Frei es el mal menor».
Así las cosas, un toque de incertidumbre en el tramo final de la campaña. ¿Habrá recortado Frei nada menos que 15 puntos que sacó de ventaja Piñera en la primera vuelta? El domingo a la noche, ¿habrá logrado la proeza esa implacable maquinaria electoral que es, entre otras cosas, la Concertación?
* Enviado Especial a Chile


Dejá tu comentario