20 de diciembre 2010 - 00:00

Río Negro: el PJ consagró fórmula para gobernador

Carlos Soria
Carlos Soria
Río Negro - El peronismo rionegrino consagró el sábado su fórmula para la gobernación 2011 en el marco de un congreso partidario después que los candidatos Carlos Soria (PJ) y Alberto Wereltinek (Frente Grande) fueron bendecidos por Cristina de Kirchner en la Casa Rosada. De un total de 110 congresales, 96 dieron su apoyo a la dupla Soria-Wereltinek y al senador Miguel Pichetto, jefe del bloque PJ en el Senado. Todo se enmarca en un plan para intentar llevar el PJ a la gobernación de Río Negro, poniendo fin a 28 años de predominio radical.

También cerraron filas los intendentes que se resistían a la candidatura de Soria y que se reportan a Pichetto después que el principal operador de la Presidente en la Cámara alta renunciara a su candidatura, aunque «aclaró que no renuncia a la política» y espera compartir -en caso de ganar- áreas claves del futuro Gobierno provincial.

El oficialismo radical del gobernador K Miguel Saiz concurrirá fuertemente dividido a las elecciones internas que se realizarán el 13 de marzo, según anunció su nuevo presidente partidario, Juan Villalba, actual intendente de Río Colorado. Para esa compulsa concurrirán tantas líneas internas como aspirantes a la máxima candidatura provincial: Bautista Mendioroz por el veranismo, Fernando Chironi por el alfonsinismo y César Barbeito y Francisco González por el saizmo. El gobernador quedó políticamente aislado después de la muerte de Kirchner y se encuentra fuertemente debilitado ante los embates del chironismo y del veranismo que exhiben un fuerte contenido anti-K.

Mendioroz, que cuenta con el decidido apoyo del senador nacional y ex gobernador Pablo Verani, aparece como el de mayores posibilidades, aunque deberá medir fuerzas con Chironi, quien ha buscado en la conducción nacional de la UCR -Gerardo Morales- y en el precandidato Ricardo Alfonsín sus máximos apoyos. Ambas precandidaturas no convencen a Saiz, quien aún no se resigna a ir por un tercer período favorecido por su buena posición en las encuestas, pero que se ve trabado por la fuerte oposición interna que registra este intento re-reeleccionista no sólo en su partido, sino en la oposición. La Legislatura le ha cerrado el paso a cualquier reforma y/o enmienda constitucional y por eso lanzó al ruedo a colaboradores de su entorno, como el ministro de Educación, César Barbeito, y el secretario general de la Gobernación, Francisco González. Pese a su apoyo, ninguno de los dos conmueve a los radicales y al resto del electorado provincial.

En cambio, los justicialistas provinciales acordaron la unidad partidaria después de un prolongado proceso de catarsis internas y de mediciones de opinión pública entre Soria y Pichetto. Ambos provienen de un tronco común como fue su pertenencia al menemismo, pero después tomaron caminos diferentes. El senador se sumó al kirchnerismo hasta convertirse en una de sus principales espadas legislativas, mientras que el intendente roquense permaneció vinculado a Eduardo Duhalde, de quien fue su ministro de Seguridad en la provincia de Buenos Aires y, posteriormente, jefe de la SIDE.

Hugo Morales

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