26 de septiembre 2013 - 00:00

Rucci bien vale una misa: logró juntar al sindicalismo

El bombisto  “el Tula” estuvo en la misa por José Rucci junto a Enrique Salias, Antonio Caló y la hija del gremialista asesinado hace 40 años, Claudia.
El bombisto “el Tula” estuvo en la misa por José Rucci junto a Enrique Salias, Antonio Caló y la hija del gremialista asesinado hace 40 años, Claudia.
Los actos por los 40 años del asesinato del líder metalúrgico José Ignacio Rucci estuvieron cargados de componente político. El jefe de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y de la CGT oficialista, Antonio Caló, ofrendó su cargo al frente de la central obrera como prenda de cambio de la meneada "unidad del movimiento obrero". Los homenajes, que incluyeron un acto matutino en el cementerio de Chacarita y una misa en la Catedral metropolitana, también reavivaron la campaña de la familia del gremialista para reimpulsar la causa abierta en la Justicia federal para que el crimen fuese considerado de "lesa humanidad".

Nélida "Coca" de Rucci y Claudia
, la viuda y la hija del metalúrgico, fueron los familiares más visibles en ambos acontecimientos. Por lo demás, primó la dirigencia de la UOM, como ocurre cada año en la misma fecha. Aunque no hubo presencias destacadas de otros sindicalistas de la CGT, en los homenajes sobrevoló la idea de reunificar la central obrera, algo que había parecido quedar relegado luego de los anuncios del Gobierno en línea con la agenda de buena parte del gremialismo.

El acto más grande fue la misa en la Catedral, con unos 300 invitados. Además de Antonio Caló estuvieron los familiares más cercanos a Rucci (su hija Claudia es candidata a diputada nacional en la lista bonaerense de Francisco de Narváez); Dante Camaño, mano derecha de Luis Barrionuevo en el sindicato gastronómico; Domingo Petrecca (trabajadores de cementerios); el petrolero Guillermo Pereyra; Osvaldo Agosto, jefe de prensa de la CGT cuando el metalúrgico fue asesinado; Nélida de Miguel; Oraldo Britos; Juan Archibaldo Lanús; Roberto Di Sandro; Juan Carlos Blumberg, y Ceferino Reato, autor del libro "Operación Traviata", que abona la tesis de que la organización Montoneros fue una de las responsable por el crimen. Esta celebración cumplió ayer 20 años, bajo la responsabilidad de Camaño y Agosto.

También estuvieron Enrique Salinas (La Plata), Ángel García (Seguridad), el municipal Juan José Minichilo, seguidores de Amadeo Genta (estuvo ausente) y Raúl Torres (Tres de Febrero) en representación de la cúpula de la UOM. Hubo militantes de comercio, camioneros y del sindicato de Facundo Moyano con casacas identificatorias.

La jefatura del gremio industrial más grande del país estuvo ampliada por la mañana en Chacarita. Estuvieron otros dirigentes como Naldo Brunelli y Juan Belén, número dos en la estructura nacional, quien apeló una vez más a la liturgia metalúrgica para emocionar a sus pares por otro año.

Por lo demás, en ambos actos hubo gremialistas de segundas líneas de sindicatos nacionales, como los "primos" mecánicos del SMATA, y dirigentes de base identificados por sus camperas, gorras y hasta pancartas.

El discurso de Caló estuvo centrado, además de en la figura de Rucci, en retomar la idea de una pronta reunificación de la CGT. Puso su cargo en la central oficialista a disposición para el caso de un acuerdo con la vertiente opositora de Hugo Moyano, con la incorporación del sello Azul y Blanca de Barrionuevo.

En la tarde de ayer hubo otro acto con presencia de familiares de Rucci. Fue la colocación de una placa recordatoria en la calle Avellaneda al 2953, en donde cayó acribillado el sindicalista el 25 de septiembre de 1973. Junto a Claudia Rucci estuvieron el vicepresidente primero de la Legislatura porteña, Cristian Ritondo, y otros legisladores.

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