Washington y Moscú - Objeto de sospechas tras el aparente sabotaje a los gasoductos Nord Stream en el mar Báltico, Rusia contraatacó ayer abriendo una investigación por “terrorismo internacional” y señaló implícitamente a Estados Unidos, que por su parte respondió denunciando una operación de “desinformación”.
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Rusia denunció “terrorismo” y la UE un “sabotaje deliberado” a los gasoductos Escapes
Bruselas advirtió contra un ataque a sus instalaciones energéticas y se declaró en alerta. EE.UU. se desligó de los señalamientos de Moscú, que lo acusó de estar detrás de las explosiones.

“A partir de los elementos enviados por la Fiscalía General rusa se abrió un caso criminal. Una investigación preliminar comenzó”, declaró la Fiscalía en un comunicado divulgado en Telegram, en el que recalcó el “grave perjuicio económico” sufrido por Rusia a raíz del incidente.
El Consejo de Seguridad de la ONU, en tanto, se reunirá mañana a petición de Rusia para discutir sobre el presunto sabotaje, anunciaron el miércoles Suecia y Francia.
Todavía hay muchas incógnitas en torno a esos escapes de gas pero en Suecia, cuyos servicios de inteligencia se enacargan de investigar lo ocurrido, la hipótesis de un sabotaje deliberado parece confirmarse.
Por su parte, la diplomacia rusa acusó implícitamente a Estados Unidos, reclamando “respuestas” al presidente Joe Biden sobre la eventual implicación de su país en las fugas.
“El presidente estadounidense está obligado a responder a la pregunta de saber si Estados Unidos ejecutó su amenaza”, sostuvo la portavoz del Ministerio ruso de Relaciones Exteriores, Maria Zajárova, en referencia a una declaración de Biden de febrero, cuando dijo que “si Rusia invade Ucrania, entonces no habrá más Nord Stream 2”.
“Europa debe saber la verdad”, insistió Zajárova, mientras siguen sin conocerse a fondo las causas de las fugas detectadas en Nord Stream 1 y 2, dos gasoductos que conectan Rusia con Alemania y que actualmente no se están utilizando.
De momento, la Unión Europea (UE) se limitó a advertir que cualquier posible ataque contra sus infraestructuras energéticas se enfrentará “a una respuesta robusta y unida”, según las palabras del jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell.
Según la información disponible, todo parece indicar que las filtraciones provocadas por explosiones son fruto de un “acto deliberado”, señaló el responsable europeo en una declaración en nombre de los 27 Estados miembros del bloque.
Por su parte, Alemania indicó que reforzará su vigilancia en la protección de sus infraestructuras críticas.
Se espera que los dos ductos dañados puedan ser inspeccionados en un plazo de entre una y dos semanas, debido a la ebullición provocada por tres escapes de gas, dijo por su parte el ministro danés de Defensa, Morten Bødskov.
Escapes
Por su parte, el director de la autoridad danesa de Energía, Kristoffer Böttzaw, indicó que “una clara mayoría del gas ya ha salido de las tuberías” y que el resto debería hacerlo “de aquí al domingo”.
Los escapes fueron identificados el lunes frente a la isla danesa de Bornholm, entre el sur de Suecia y Polonia.
Las dos tuberías Nord Stream han estado en el centro de un pulso geopolítico en los últimos meses. Están gestionadas por un consorcio formado por el gigante ruso Gazprom y grupos occidentales y no están operativas a causa de la guerra en Ucrania. Sin embargo, ambas estaban llenas de gas.
El gasoducto Nord Stream 2, terminado en 2021, debía doblar la capacidad de exportación de Rusia a Alemania. Pero su puesta en marcha quedó suspendida por las represalias occidentales contra Moscú a raíz de la invasión de Ucrania.
Los escapes alejan la perspectiva de que el suministro de gas a Europa a través del Nord Stream 1 se reanude próximamente.


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