21 de diciembre 2016 - 00:00

Rusia, Irán y Turquía diseñan una solución para Siria sin EE.UU.

Intentarán instalar un alto el fuego en todo el país y diferenciar los grupos rebeldes de los yihadistas. No buscarán la caída de Al Asad.

 Moscú - Rusia, Turquía e Irán acordaron ayer relanzar el proceso de paz sirio sin contar con Occidente, cuyo primer paso sería propagar el alto el fuego en Alepo a todo el país árabe.

"Consensuamos una declaración conjunta con medidas encaminadas a relanzar el proceso político con el fin de poner fin al conflicto sirio", afirmó el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.

Además de comprometerse a separar a las milicias rebeldes de los grupos yihadistas, están dispuestos a forjar un acuerdo de paz entre el régimen de Bashar al Asad y la oposición armada siria, y ser garantes de su cumplimiento.

Las consultas a tres bandas en Moscú entre los ministros de Relaciones Exteriores y Defensa de Rusia, Turquía e Irán estuvieron marcadas por el asesinato el lunes en Ankara del embajador ruso, Andréi Kárlov, que fue tiroteado por un policía turco en venganza por el papel ruso en Alepo. Pese al asesinato, el primero de un embajador ruso en el exterior en casi un siglo, Moscú decidió seguir adelante con la reunión, que el canciller turco calificó de "decisiva" para el futuro político de Siria.

Tras el fracaso de la última iniciativa de paz ruso-estadounidense, el Kremlin decidió dar la espalda a Occidente y sacar del atolladero las negociaciones de Ginebra, estancadas desde abril pasado, con la ayuda de los principales aliados de Damasco (Irán) y la oposición siria (Turquía). "Todos los anteriores intentos de consensuar acciones conjuntas emprendidos por EE.UU. y sus socios estaban condenados al fracaso. Ninguno de ellos tenía influencia real sobre la situación en el terreno", subrayó el ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigu.

El primer paso fue la operación de evacuación de civiles y combatientes rebeldes de Alepo acordada por Moscú y Ankara -que concluirá en "uno o dos días, como máximo", según Lavrov- y que el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Mohamad Yavad Zarif, calificó ayer de "exitosa".

"Un auténtico acuerdo ayudará a dar un nuevo impulso para la reanudación del proceso político en Siria en consonancia con la resolución 2254 del Consejo de Seguridad de la ONU", explicó Lavrov, quien resaltó la importancia del "libre acceso a ayuda humanitaria" en todo el país.

La posición de Irán y Rusia, valedores del régimen de Bashar Al Asad, ha chocado durante toda la crisis con la mantenida por Turquía, que apoya a los rebeldes. Pero los tres quieren centrar sus actividades en Siria en la lucha antiterrorista y no en el cambio de régimen

Lavrov destacó que los tres países confirmaron en la Declaración de Moscú su "firme voluntad" de combatir conjuntamente al Estado Islámico (EI) y al Frente al Nusra, y que la declaración refrenda "el respeto a la soberanía, independencia, unidad e integridad territorial de la República Árabe de Siria". "La prioridad número uno no debe ser el cambio de régimen, sino aplastar la amenaza terrorista. Al respecto, tenemos posturas comunes", afirmó.

Por su parte, el ministro de Exteriores turco, Mevlüt Cavusoglu, desveló que en la reunión de Moscú se abordó también la posibilidad de garantizar la evacuación completa de la ciudad de Alepo y extender el alto el fuego a todo el territorio nacional. Subrayó también que Turquía proseguirá la operación Éufrates para liberar las ciudades bajo control yihadista, tras lo que entregará el territorio a la población local.

Agencias EFE y Reuters