Kiev - Las autoridades instaladas por Moscú en varias regiones ocupadas de Ucrania anunciaron ayer la celebración urgente, entre el 23 al 27 de este mes, de referendos de anexión a Rusia, en plena contraofensiva ucraniana y ante preparativos de Moscú para lanzar una guerra total.
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Rusia le puso fecha a la anexión de zonas ocupadas en Ucrania e indignó a Occidente
Serán en Donetsk y Lugansk (este), Jersón (sur) y Zaporiyia (sudeste). Putin impone la movilización general y amenaza con la guerra total.
Ucrania respondió de inmediato y prometió “liquidar” la “amenaza” rusa, mientras que Estados Unidos, Alemania y otros países occidentales aseguraron que jamás reconocerán ninguna anexión.
Los territorios separatistas prorrusos de Donetsk y Lugansk, en la región del Donbás (este de Ucrania) así como las regiones de Jersón (sur) y Zaporiyia (sudeste), todos ocupados por el Ejército ruso, anunciaron esas votaciones, pocos días antes de que el país entre en su octavo mes de guerra y mientras todas esas zonas son escenario de combates y bombardeos.
“Esos referendos son una afrenta a los principios de soberanía e integridad territorial que sustentan el sistema internacional”, dijo el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan. “Estados Unidos nunca reconocerá los reclamos de Rusia sobre cualquier parte supuestamente anexada de Ucrania”, agregó.
En tanto, el canciller alemán, Olaf Scholz, rechazó que tales “referendos ficticios” sean “aceptables”. Mientras, la OTAN consideró que las consultas suponen una “escalada adicional” del conflicto.
Esos referendos, basados en el modelo del que confirmó la anexión por Rusia de la península ucraniana de Crimea en 2014 -denunciado por la comunidad internacional- llevan varios meses en preparación, pero su calendario parece haberse acelerado por la contraofensiva ucraniana, que obligó al ejército ruso a retirarse en el noreste del país.
Mientras, en Moscú se aceleran los preparativos para una guerra total.
La Duma –Cámara baja del Parlamento– aprobó en tiempo récord enmiendas que facilitan la movilización general de la población y el estado de guerra. Estos cambios legales, destinados a forzar a los soldados y, llegado el caso, a otros sectores de la población, a marchar al frente, llegan en un momento de críticas sin precedentes de los sectores más duros a la estrategia militar de Vladímir Putin.
Por otro lado, el presidente ruso conminó a la industria militar a “aumentar la capacidad de producción de varias empresas y, cuando sea necesario, modernizarlas” en pos del esfuerzo de guerra.
Iniciativa
Fue el jefe del parlamento autoproclamado de Lugansk, Denis Miroshnichenko, quien anunció en primer lugar que se celebraría la consulta popular, a lo largo de cuatro días a partir del viernes.
Poco después, la agencia de prensa oficial de Donetsk anunció un calendario idéntico, lo que fue seguido por el jefe de la administración de ocupación de Jersón, Vladimir Saldo, y un responsable prorruso de la región de Zaporiyia.
“Ucrania va a solucionar la cuestión rusa. La amenaza solo puede liquidarse por la fuerza”, escribió en Telegram el jefe de la administración presidencial ucraniana, Andri Yermak, denunciando “chantaje” por parte de Moscú motivado por el “miedo a la derrota”.
El canciller ucraniano, Dmitro Kuleba, aseguró que Kiev va a “seguir liberando sus territorios, diga lo que diga Rusia”.
Estos anuncios se producen después de que Rusia hubo sufrido duros reveses militares desde principios de mes. Debió retirarse de Járkov, en el noreste de Ucrania, tras un avance de las tropas de Kiev, que se benefician de suministros de armas y material militar occidentales. El ejército ucraniano ha lanzado también una contraofensiva en la región de Jersón, menos fulgurante, pero en la que está obteniendo avances. Y también ataca en la región de Lugansk, que Rusia conquistó íntegramente en la primavera boreal, tras sangrientos combates.
A una veintena de kilómetros, desde Siversk, la artillería ucraniana bombardeaba posiciones rusas.
“Disparamos toda la noche, vamos a salir a recargar [municiones] y volver después”, explicó uno de artilleros.
Acicate
El expresidente ruso Dmitri Medvedev y actual número dos del Consejo de Seguridad ruso, instó ayer a celebrar lo más rápidamente los referendos de anexión de las regiones de Lugansk y Donetsk.
Los referendos en el Donbás “son de gran importancia para restablecer la justicia histórica” dijo Medvedev en Telegram. El Kremlin considera a Ucrania como históricamente rusa.
“Violar territorio de Rusia es un crimen y si es cometido, ello permite utilizar todas las fuerzas de legítima defensa” advirtió.
Para la analista rusa independiente Tatiana Stanovaya, “Putin va a celebrar ya esos referendos para tener el derecho de utilizar el arma atómica para defender el territorio ruso”.
Putin ya reconoció la independencia de las regiones de Donetsk y Lugansk, poco antes de lanzar su ofensiva en Ucrania el 24 de febrero. Estas regiones ya estaban bajo control de los separatistas prorrusos desde 2014, pero su integración en Rusia supondría claramente una escalada en el conflicto en curso.


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