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Sabor a nada
-¿Qué pasa? ¿Volvimos a la «B» que se nos cuelgan del travesaño?
San Lorenzo salió desde el arranque en busca de un empate con dos líneas de cuatro y un arquero que tardaba una eternidad cada vez que buscaba la pelota para un saque de arco.
-¡Dale Migliore, dejate de joder! ¡Estás jugando en San Lorenzo no en la Casa del Teatro! ¡Avísenle a Caruso que si hoy pierden no descienden che!
Un cabezazo de Mercado al medio del arco y un remate de Ponzio que desvió Migliore al corner fue lo único que ofreció River en materia ofensiva.
San Lorenzo por su parte tuvo en Jara un remate en el travesaño, con Barovero ya vencido, en lo que fue la más clara del primer tiempo, y finalmente sería lo más parecido a un gol en todo el partido.
El primer tiempo fue un festival de imprecisiones con River poseedor de la pelota, pero intrascendente a la hora de generar algo de fútbol. Lento para salir jugando desde atrás, permitía finalmente replegarse y ordenarse a un San Lorenzo que, repito, renunció a disputar mano a mano la victoria desde el comienzo.
-¡¡¡Así no se puede jugar al fútbol hermano!!! ¡¡¡Si uno no quiere, y al otro no se la cae una idea nos quedamos hasta el martes para ver un gol!!!
El segundo tiempo al menos ilusionaba con un cambio de nombres o de planteos.
Los primeros diez minutos fueron decididamente para el olvido. Y a los 12 ingresó Cazares por Lancini para darle un poco más de movilidad al ataque de River.
Seis minutos después el «Keco» Villalba por un desdibujado Sánchez completaban el tándem de atrevidos con el que Almeyda intentaba poner algo de chispa a una tarde aburrida por donde se la mire.
Dos remates desde fuera del área, uno de Funes Mori y otro de Ponzio fue lo único de parte del millonario. Barovero se hizo un nudo con la pelota en los pies y puso la cuota de emoción de todo el segundo tiempo.
-¡¡¡Che, avisen la próxima vez y me miro una de vaqueros con John Wayne!!! ¡¡Esto es un dolor de ojos!!
El partido se terminó sin pena ni gloria. San Lorenzo hizo su negocio y River evidenció que le cuesta una enormidad generar situaciones de gol. Con dos centrodelanteros en cancha no supimos tener un mano a mano con el arquero.
Se mete, a veces de manera algo enloquecida se corre, cuando la que tiene que correr es la pelota. Y si no podemos llegar por abajo, y hay que hacerlo por arriba, entonces practiquemos centros toda la semana.
No siempre se puede ganar, pero al menos hay que hacer lo imposible para merecerlo. Hoy River y San Lorenzo fueron cero en todo, desde el inicio hasta el final.


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