8 de diciembre 2011 - 00:00

Salvó la ropa

Cristian Chávez y su festejo loco. El volante, con su gol, salvó el invicto del campeón.
Cristian Chávez y su festejo loco. El volante, con su gol, salvó el invicto del campeón.
Boca estrenó el título con un susto, pero pudo rescatar un empate ante Arsenal, que fue el único equipo que le marcó dos goles en un partido.

Hubo un poco de relajación y de exceso de confianza, pero también un rival luchador que no se dio por perdido nunca y que buscó ganar el partido hasta el final.

Boca empezó manejando la pelota con «Pochi» Chávez y Walter Erviti como banderas y buscando desequilibrar con la movilidad de Pablo Mouche rotando por los dos costados.

Arsenal tuvo que cambiar su esquema muy rápido por la lesión del «Marciano» Ortiz y optó por jugar por los costados con la doble misión que no se le adelanten los laterales y de ganarle las espaldas.

En este contexto Boca se fue al descanso ganando 1 a 0 por una buena definición de Walter Erviti, tras un gran pase de Leandro Somoza rompiendo la «trampa del off-side» que buscaba la defensa de Arsenal.

En el comienzo del segundo tiempo, la segura defensa de Boca tuvo 10 minutos de distracción y en esos 10 minutos Arsenal dio vuelta el resultado. Primero con un cabezazo de Guillermo Burdisso, después de un rebote en el área que descolocó a todos y después con un «blooper» de Agustín Orión ante un inofensivo remate de Mauro Obolo.

Arsenal pasó de perdedor a ganador y trató de defenderlo con lucha en el mediocampo y amenaza de contraataques.

Boca no le encontraba el resquicio para empatar hasta que Clemente Rodríguez se mandó una gran jugada individual y terminó habilitando a Cristian Chávez para que con su derecha derrote a Campestrini.

Boca salvó el invicto y aunque no pudo ganar, no se hizo muchos problemas, porque ya es el campeón.