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Salvó la ropa
Cristian Chávez y su festejo loco. El volante, con su gol, salvó el invicto del campeón.
Hubo un poco de relajación y de exceso de confianza, pero también un rival luchador que no se dio por perdido nunca y que buscó ganar el partido hasta el final.
Boca empezó manejando la pelota con «Pochi» Chávez y Walter Erviti como banderas y buscando desequilibrar con la movilidad de Pablo Mouche rotando por los dos costados.
Arsenal tuvo que cambiar su esquema muy rápido por la lesión del «Marciano» Ortiz y optó por jugar por los costados con la doble misión que no se le adelanten los laterales y de ganarle las espaldas.
En este contexto Boca se fue al descanso ganando 1 a 0 por una buena definición de Walter Erviti, tras un gran pase de Leandro Somoza rompiendo la «trampa del off-side» que buscaba la defensa de Arsenal.
En el comienzo del segundo tiempo, la segura defensa de Boca tuvo 10 minutos de distracción y en esos 10 minutos Arsenal dio vuelta el resultado. Primero con un cabezazo de Guillermo Burdisso, después de un rebote en el área que descolocó a todos y después con un «blooper» de Agustín Orión ante un inofensivo remate de Mauro Obolo.
Arsenal pasó de perdedor a ganador y trató de defenderlo con lucha en el mediocampo y amenaza de contraataques.
Boca no le encontraba el resquicio para empatar hasta que Clemente Rodríguez se mandó una gran jugada individual y terminó habilitando a Cristian Chávez para que con su derecha derrote a Campestrini.
Boca salvó el invicto y aunque no pudo ganar, no se hizo muchos problemas, porque ya es el campeón.

