San Lorenzo lucha por recuperar su identidad

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La última dictadura militar arrasó con muchas cosas, entre ellas, una piedra fundamental de la vida de Boedo y San Lorenzo: el Viejo Gasómetro. El Gobierno de facto de la Ciudad obligó a tirar abajo uno de los estadios más importantes de Capital Federal (que supo albergar, además de partidos de la Selección nacional, grandes veladas de boxeo, carnavales y recitales) para abrir una calle. La obra nunca se llevó a cabo, las tierras fueron vendidas a una compañía de supermercados (Carrefour) y el hincha de San Lorenzo comenzó con un largo desarraigo que lo hizo coquetear muchas veces con el abismo (descenso, quiebra, privatización).

Esta tarde, a las 18, la Legislatura porteña comenzará a tratar el proyecto de ley de restitución histórica, el cual plantea que los terrenos de avenida La Plata deben volver a ser de San Lorenzo porque fueron sustraídos por un Gobierno militar de manera ilegal. Además de ser apoyado por una multitud (se esperan más de 15 mil personas en la puerta de la Legislatura para las 18), el proyecto cuenta con el aval de los actuales dirigentes del club, quienes lo consideran un tema de Estado y cerrarán la institución para que todos concurran a la movilización. Adolfo Res, historiador de San Lorenzo y quien presentó el proyecto de ley de restitución histórica, dialogó con ámbi sobre sus alcances, el necesario apoyo de los hinchas y la importancia de la vuelta del estadio a avenida La Plata y Las Casas para la sociedad.

Periodista: ¿Por qué es tan importante para San Lorenzo recuperar sus tierras en av. La Plata?

Adolfo Res: Es fundamental recuperar nuestras tierras porque ahí está la pertenencia del club; San Lorenzo fue ilegítimamente empujado por la dictadura a dejar avenida La Plata en tiempos que no existía el derecho.

P.: ¿Qué inconveniente le trajo al club perder estos terrenos?

A.R.: San Lorenzo ha perdido económicamente un dinero sideral. Solamente analizando la baja de socios que tuvo al salir del Gasómetro, en 1979 tenía 33.000 socios, en 1983 menos de la mitad. Además, la pérdida de eventos (carnavales, presencias de artistas y recaudaciones futbolísticas) asfixió notablemente su economía. La estimación contable del daño económico significaría el valor de dos Gasómetros en Boedo más el valor de las tierras. Esto podría terminar en un juicio millonario de San Lorenzo a la Ciudad, por el daño que sufrió.

P.: ¿Desde qué sectores de la política y la sociedad recibieron apoyo?

A.R.: Hemos recibido apoyo de más de 100 organizaciones sociales y culturales, así como personalidades de la talla del ministro de la Corte Suprema de Justicia Eugenio Zaffaroni, el cineasta Eliseo Subiela y distintas corrientes políticas de la Ciudad y Nación.

P.: ¿Por qué se plantea que se trata de un problema social y no solamente deportivo? ¿Por qué la sociedad también debería apoyar la causa?

A.R.: Porque el Gasómetro no sólo fue una cancha de fútbol, fue un emblema de la Ciudad y un templo del deporte nacional. En avenida La Plata se vivió el fervor por sobre los tablones y una verdadera universidad popular deportiva y cultural debajo de ellos. El barrio de Boedo se estancó con la salida de San Lorenzo, y los vecinos extrañan a su club.

Entrevista de Pablo Mantese

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