"Nos conocíamos por el canal Comedy Central y el venezolano propuso que hiciéramos una gira por nuestros respectivos países. Como al canal le gustó la idea, en breve grabaremos un programa para Comedy", dice Sanjiao. Dialogamos con él.
Periodista: Usted se presenta en sus shows como un gran tímido ¿Qué estilo cultivan sus compañeros?
Fernando Sanjiao: Todos tienen un perfil diferente. Bobby Comedia habla mucho de política y de los problemas económicos y sociales de Venezuela. Copano, a sus 28 años es un actor y guionista muy famoso en Chile. Parece un chico común, pero allá es una gran estrella de cine. Ha hecho películas super exitosas y de mucho presupuesto. El suele hablar mucho de la adolescencia y se ha destacado por su humor negro. Quevedo también es muy popular en su país, acaba de actuar ante 3 mil personas en Bucaramanga, Colombia. También actúa en cine. Es un monologuista muy prolífico y muy delirante. Flores, en cambio es un joven muy serio y muy parco que tira todo el tiempo chistes que se rematan en una sola línea. Ese es su personaje.
P.: ¿Juegan con las diferencias idiomáticas?
F.S.: Sí y nos divertimos mucho entre nosotros. "Vamos a hacer franelas", dice uno. ¿Y eso qué es? Remeras. Ah, nosotros le decimos de tal manera...
P.: Los venezolanos siempre andan con una sonrisa, a pesar de los problemas que tienen.
F.S.: Es cierto. Acá somos más negativos. Ellos tienen calor y disfrutan de ser tropicales; en cambio nosotros apenas tenemos calor empezamos a putear contra la humedad, la sensación térmica y todo lo que venga.
P.: ¿El humorista de stand up siempre hace referencia a sus defectos y problemas personales?
F.S.: El stand up trabaja con la identificación. La gente se ríe porque se reconoce en las anécdotas que narramos y eso le causa gracia. Si a mí nunca me pasó lo que estoy contando, al público no le llega lo que digo y se desconecta por más ingenioso que uno sea. Aún en el delirio, el comediante necesita basarse en una verdad.
P.: ¿Hay algún tema que prefieran no tocar?
F.S.: Cuando nos metemos con temas delicados, lo hacemos desde nuestra experiencia personal. Así es como la gente te respeta. Si no te pueden decir: ¿quién sos vos para hablar de la iglesia? Para abordar un tema así hay que ver lo que te pasa a vos con la iglesia o si tuviste una educación católica. Si no, todo suena forzado y parece que sólo queremos hacernos los graciosos, los picantes o los duros. Somos comediantes medio anónimos, que escribimos nuestros propios guiones o hemos escrito para otros comediantes, algunos muy famosos. No podemos meternos con temas muy complicados porque seguramente nos dirían: "Vos no sos Gasalla". Ahora la gente nos conoce un poco más porque nos vio por Youtube o en Comedy Central y ahora nos quiere ver en teatro.
P.: Resumiendo, cada uno hará su propia autocrítica.
F.S.: Así es. Una cosa es que yo diga algo de los chilenos o de los colombianos, pero sólo ellos tienen el derecho de ir a fondo con los temas de su país. Es algo que todos saben: el mejor chiste de judíos siempre lo va a hacer un judío.
| Entrevista de Patricia Espinosa |


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