16 de abril 2012 - 00:00

Sarkozy promete reformar el Banco Central Europeo

Nicolas Sarkozy encara la última semana de campaña para la primera vuelta de los comicios presidenciales franceses con nuevas promesas de relanzar el crecimiento y mantener a raya a los mercados financieros.
Nicolas Sarkozy encara la última semana de campaña para la primera vuelta de los comicios presidenciales franceses con nuevas promesas de relanzar el crecimiento y mantener a raya a los mercados financieros.
París - El presidente de Francia y candidato a la reelección, Nicolas Sarkozy, sostuvo ayer en un mitin en París que si renueva su mandato abrirá el debate sobre el papel que debe jugar el Banco Central Europeo (BCE) para apoyar el crecimiento en la eurozona, al asegurar que no hay temas que no puedan abordarse.

«Quiero plantear no sólo el problema de las fronteras sino también el del rol del BCE. Es una pregunta que no podemos eludir, porque si Europa no quiere quedarse atrás en la economía mundial, debe absolutamente restablecer el crecimiento», subrayó Sarkozy en la Plaza de la Concordia.

En esa gran demostración de fuerza a una semana de la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas, Sarkozy reconoció que si el BCE no apoya el crecimiento éste no será suficiente, y apuntó a los límites fijados por el Tratado de Maastricht a esa institución, que tiene como misión principal coordinar la política monetaria de la eurozona.

Como «europeo convencido» que se declaró, el presidente-candidato dijo ser consciente de los obstáculos, pero recalcó la necesidad de llevar a cabo ese tipo de reflexiones, «porque no hay opción entre la deflación y el crecimiento».

«No hay un tema tabú ni un debate prohibido. Se nos dijo que el BCE no podía intervenir para salvar el euro, que la gobernanza económica era imposible, que la cuestión de las fronteras era tabú», añadió frente a 110.000 presentes.

«Si construimos Europa fue para protegernos, no para destruir nuestra civilización. Iré hasta el final, hasta suspender (el tratado de) Schengen si es necesario», advirtió a los presentes, entre los que se encontraba en primera línea su mujer, la cantante y exmodelo Carla Bruni.

Opciones

De cara a las elecciones, cuya primera vuelta se celebrará el 22 de abril y la segunda el 6 de mayo, Sarkozy subrayó que hay dos opciones: «Una que impondrá soluciones del pasado y destruirá la confianza de los inversores, y otra que mira al futuro». «Propongo un nuevo modelo de crecimiento», indicó en esa intervención de 35 minutos, en la que llamó a la población a no «dilapidar» la herencia histórica del país, en la que hizo alusión a Victor Hugo, a Napoleón o Jean Monnet, y le pidió su ayuda para «ayudar a Francia».

A la par que Sarkozy, su principal rival Francois Hollande protagonizó otra multitudinaria concentración en París. Desde la explanada del Castillo de Vincennes y ante la presencia de 100.000 personas, el postulante socialista dijo sentir la «esperanza calma y lúcida» del triunfo y aludió al desprestigio en su contra desde el partido oficialista, la UMP, al afirmar que ellos «están listos para cualquier cosa, pero nosotros estamos listos a dirigir Francia».

Según las numerosas encuestas que se dan a conocer cada semana, Sarkozy triunfaría por escaso margen en la primera vuelta del 22 de abril. Sin embargo, el balotaje del 6 de mayo sería conquistado por Hollande con entre el 56% y el 53% frente al 44% y el 47% del presidente.

Hollande enfatizó que «nadie nos frenará», mientras ondeaban banderas nacionales y europeas, y aseguró que «estoy listo para ganar». «Esta mayoría no será silenciosa, será audaz, la gran y bella mayoría del cambio», agregó. Hollande recordó que «hemos esperado demasiado tiempo: 10 años en la oposición. Tenemos el deber de ganar». Para el socialista, «ser presidente de la República significa reunir a la nación en torno a una causa» que «la he llamado el sueño francés».

Agencias EFE, ANSA y AFP

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