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Schoklender busca fondos para fianza
Con voto dividido, la Sala I del tribunal desestimó los argumentos de Oyarbide para mantener preso a Schoklender, tal como había hecho dos semanas atrás con su hermano menor, Pablo, y con el contador Alejandro Gotkin. De este modo, los camaristas dejaron sin sospechosos en condiciones de quedar apresados la causa en la que se analizan posibles desvíos de fondos públicos que debían ser destinados a la construcción de viviendas sociales.
Mientras Pablo Schoklender y Gotkin sólo apelaron los montos que Oyarbide les fijó como caución (4 y 2 millones de pesos, respectivamente), la defensa de Sergio irá en esa dirección pero entre tanto pedirá el levantamiento que pesa sobre los embargos de los bienes de la empresa Meldorek, en su mayoría del sospechoso, con el fin de cubrir el monto requerido hasta el momento en que se resuelva la fianza definitiva.
El mayor de los Schoklender había sido el primero de los tres detenidos en pedir su excarcelación y mediante un trámite abreviado. Sin embargo, la licencia tomada por uno de los miembros del tribunal, el juez Jorge Ballestero, motivó que plantease aguardar su regreso. Es que en dos acordadas previas, los otros magistrados, Eduardo Farah y Eduardo Freiler no habían logrado consensuar una posición respecto de la excarcelación. Y en lugar de requerir la participación de un miembro de la Sala II en reemplazo de Ballestero, Schoklender prefirió esperar la vuelta del camarista por entender que votaría a favor de su libertad.
De hecho, Ballestero y Freiler votaron en línea con la excarcelación. Dijeron en su dictamen que Oyarbide no había fundado con suficientes argumentos la necesidad de mantener a Schoklender encerrado. Para que ello sucediera el juez de primera instancia debía demostrar que el acusado en libertad representaba peligro para el avance de la investigación o que existía riesgo de fuga.
Sergio fue señalado por Oyarbide como presunto jefe de una asociación ilícita orientada al desvío de fondos públicos, en tanto que su hermano menor, Pablo, y Gotkin fueron sindicados como supuestos organizadores. Los tres permanecen detenidos en el penal de Ezeiza desde el 15 de mayo pasado, casi un año después de que comenzara la investigación judicial respecto del manejo de los fondos por parte de Madres.
Sergio Schoklender contó con el patrocinio legal de la defensora oficial Perla Martínez de Buck y de Martín Hermida, de la misma oficina. Anoche, sus defensores oficiales y otros letrados que lo asesoran evaluaban que el polevantamiento de los embargos que pesan sobre algunos bienes propiedad de Meldorek bastaría para reunir el monto suficiente para cubrir la caución. Y recordaron que entre esos bienes figura un avión Lear Jet, valuado en 1,4 millón de dólares (6,3 millones de pesos) y un yate de medio millón de dólares (2,25 millones de pesos).

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