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Se acota importación de gas: subió un 5% en octubre
No obstante, el total de importaciones que entre enero y octubre superará los 10.000 millones de dólares sigue siendo motivo de preocupación en un momento en que la prioridad es ahorrar divisas. Por eso la comisión de hidrocarburos que preside el viceministro de Economía, Axel Kicillof, no aprobó por ahora los planes de producción que presentaron las empresas petroleras para el año próximo, según lo establecido en el Decreto 1.277 de regulación de la actividad.
Replanteo
La comisión les pidió a las petroleras un replanteo de sus inversiones para producir gas natural, que deberán presentar en los próximos días. Uno de los problemas es el precio que obtendrían las empresas por el fluido adicional que producirían. No se trata sólo de que el Gobierno les asegure un valor más alto sino de que haya compradores dispuestos a pagarlo.
Ya desde marzo de 2008, por la Resolución 24 de la Secretaría de Energía existe el programa gas plus que permite a las petroleras pactar libremente los precios de la producción adicional con los compradores. Sin embargo, Cammesa es hasta ahora la principal destinataria del gas plus, lo que significa que el precio más alto termina pagándolo el fisco.
Cammesa, la empresa operada por el Estado que opera el despacho eléctrico, compra el gas plus a un precio que promedia 6 dólares el millón de btu (unidad de medida para el gas) y se lo entrega a las generadoras térmicas (la industria y los residenciales en tanto pagan un promedio de 2,50 dólares). Pero como las facturas de la mayoría de los usuarios siguen subsidiadas, el precio más alto entra dentro de las subvenciones del Estado a las tarifas eléctricas.
Las industrias en cambio son reticentes al gas plus. No están seguras de que pagar más caro les garantice un servicio sin interrupciones. En el Gobierno también creen que las industrias prefieren pagar menos por el gas todo el año aunque sufran cortes durante dos meses porque ya tienen otras fuentes de energía o adelantan producción en los meses menos fríos.
El Estado también es el que paga el gas importado entre 11 dólares por el proveniente de Bolivia y hasta 17 por el gas natural licuado (GNL) para regasificar. La industria, por su parte, prefiere cada invierno aconsejar la fórmula de acotar el consumo de gas también a los hogares y a los vehículos.


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