8 de abril 2011 - 00:00

Se agrava puja por quita de Policía

Mauricio Macri
Mauricio Macri
La polémica por la custodia de edificios del Gobierno porteño creció ayer y quedó casi en zona de riesgo. No solamente por los cruces verbales, casi transformados en embates de campaña (ver nota aparte), sino también ante el anuncio del paro en los 33 hospitales de la Capital Federal, a los que Mauricio Macri se niega a vigilar por su cuenta ante el retiro de la Policía Federal, porque asegura que la Metropolitana no puede abastecer esos puntos.

Así, ni el Gobierno nacional ni el porteño aflojan sobre la materia que más inquieta a los vecinos. A eso se agregó que se agitó la Legislatura porteña pidiendo la interpelación del ministro de Seguridad porteño, Guillermo Montenegro, formulando además una denuncia nueva contra Macri y en el medio se promociona un debate sobre seguridad, en el marco de la campaña electoral (ver nota aparte).

Se enrareció ayer más la discusión ante las denuncias de tentativas de delito en un hospital de la Ciudad y luego la comunicación de la Asociación de Médicos municipales del cese de actividades para hoy en reclamo de seguridad, una medida que se interpreta como de respaldo a la gestión PRO y en contra de la decisión de la ministra Nilda Garré de rescindir un mes antes de su término el contrato por el cual 1200 agentes de la Federal cobraban adicionales para cuidar lugares a pedido del Gobierno de la Capital Federal.

Macri, más duro contra el Gobierno nacional, insistió en responsabilizarlo de las situaciones que se pudieran generar al no prestar más servicios adicionales.

El jefe de Gobierno afirmó que la Ciudad de Buenos Aires se convirtió en el «epicentro de un alud anárquico», por cortes y piquetes, y acusó al kirchnerismo «por el caos».

Macri se quejó, inclusive, del corte de la Autopista Illia que provocaron los habitantes de la Villa 31, el miércoles, en protesta porque supuestamente al no haber querido ingresar a ese barrio una ambulancia, falleció una persona y también por un bloqueo de barras bravas a la cancha de River.

«Lo que vivimos ayer (por el miércoles) es parte de un proceso en el cual un barra brava puede tomar un club y cualquiera puede cortar una ruta, una autopista o una calle», insistió Macri.

«Acá hay una Policía Federal que si la traspasan, yo como jefe de Gobierno si hay un corte hago cumplir la ley y que ese corte se interrumpa. Pero la orden la tiene que dar la presidenta Kirchner», interpretó Macri.

A la vez, una enfermera del hospital Piñero denunció un ataque justo cuando la Metropolitana -según se había anunciado- iba a cubrir la seguridad del lugar ante la vacante de la Federal y porque corresponde a la comuna donde se desenvuelve la Policía porteña.

«Hay una perversión del Gobierno kirchnerista de intentar correr el eje. O se hacen cargo de la seguridad o no. Me parece brillante que la Federal esté en la calle, pero el hospital y la escuela son parte de la Ciudad. No entiendo adónde vamos...», reforzó el mandatario porteño.

«Comenzamos un proceso para cubrir la mayor cantidad de hospitales posibles, pero no damos abasto. Son 63 lugares hospitalarios (contando los centros de salud): es imposible cubrirlos», explicó el titular de la Metropolitana, Eugenio Burzaco, en una jornada en la que también recibió críticas por la presencia de agentes en un canal de TV (ver nota aparte).

Dejá tu comentario