29 de diciembre 2008 - 00:00

Se cierra 2008 manteniendo reservas

Por primera vez desde 2002, el Banco Central terminará siendo un vendedor neto de divisas. No obstante, Martín Redrado, titular de la institución, se las ingenió para que el año no termine con caída de reservas internacionales. Por el contrario, presentaría un incremento mínimo respecto del último día de 2007 que se ubicaría entre u$s 200 y u$s 300 millones.
El Central había finalizado con reservas por u$s 46.176 millones, y el último dato (correspondiente al 26 de diciembre) arroja un nivel de u$s 46.384 millones. Las ventas del Central en el balance del año llegaron a los u$s 1.500 millones, cuando en 2006 había cerrado con un récord de compras de u$s 14.000 millones, que descendió a u$s 10.500 millones en 2007.
Los meses más complicados para el movimiento de las reservas resultaron mayo (por la crisis del campo) y octubre (debido a la reestatización de las AFJP). En el primer caso, las ventas netas que tuvo que realizar el Central para hacer frente a la demanda de divisas del sector privado llegaron a u$s 1.645 millones. Y en octubre la cifra prácticamente se duplicó, ya que las ventas llegaron a u$s 3.478 millones. En noviembre y diciembre las compras en un mercado algo menos nervioso no llegaron a la tercera parte de esta cifra, sumando apenas u$s 800 millones.
La evolución durante el año fue, de todas maneras, dispar. En marzo las reservas superaron los u$s 50.000 millones, pero esa marca cayó con el conflicto con el campo y no se recuperó. La estrategia de salir a vender está vinculada con el esquema de «flotación administrada» que implementó Redrado con el visto bueno de la Casa Rosada. Este consiste en permitir un deslizamiento del dólar, pero de manera muy paulatina. Así, la suba de la divisa a lo largo de 2008 no llegó al 10% (de $ 3,17 a 3,45 hasta el viernes), cuando en otros países de la región (como Brasil, Chile o Uruguay) el incremento osciló entre el 20% y el 30%.
Además de las ventas, también hubo pérdida neta de reservas (por u$s 1.200 millones) por las cancelaciones de deuda efectuadas a organismos multilaterales (Banco Mundial y BID). ¿Cómo consiguió el Central mantener su nivel de reservas pese a esta salida de divisas? Básicamente, a través de créditos transitorios realizados por el Banco de Pagos de Basilea, un organismo multilateral donde el Central deposita una parte de sus reservas. En la autoridad monetaria sostienen que «es correcto» contabilizar estos préstamos como parte de las reservas, sin mayores aclaraciones.

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