- ámbito
- Edición Impresa
Se congela la máquina de matar
La delicada tarea de elegir un reemplazo para el fundador y figura inspiracional del grupo, y mucho menos vengar su muerte, son desafíos que pueden tener que esperar.
Una vez que los aproximadamente 20 comandantes sientan que su seguridad física fue adecuadamente salvaguardada, el grupo recién podría comenzar a evaluar la pérdida de Bin Laden, acordar un nuevo jefe y renovar lazos a los aliados y afiliados del grupo.
El panorama, desde su perspectiva, será sombrío. Incluso antes de la muerte de Bin Laden, revueltas mayoritariamente pacíficas contra déspotas árabes habían hecho que el camino de violencia de Al Qaeda pareciera aún más irrelevante.
«La central de Al Qaeda continuará, como un zombie, causando caos, pero nunca será lo mismo», escribió Thomas Hegghammer, becario en el Establecimiento del Centro de Investigación de Defensa noruego. «Bin Laden era la fuerza motriz de la organización y gran parte de ella ha muerto con él», agregó.
Y vengar su muerte, en el corto plazo, será un trabajo que será delegado a la diminuta pero apasionada comunidad global de simpatizantes de Al Qaeda, afirmaron expertos.
Leah Farrall, una exanalista de contraterrorismo de alto rango de la Policía Federal australiana, estimó que la seguridad dominaría el pensamiento del núcleo de Al Qaeda con base en el sur de Asia en el corto plazo. «Su liderazgo se esconderá y cerrará filas mientras intentan protegerse a sí mismos y determinar el nivel de daño a sus canales de comunicación y otros elementos de seguridad operacional», escribió en un blog.
«Es poco probable que Al Qaeda pierda operativos en una apresurada represalia. Incitará a otros a hacerlo, pero sus propios esfuerzos vendrán después», añadió.
Los funcionarios estadounidenses indicaron que su inteligencia fue conducida a la residencia de tres pisos al norte de Islamabad luego de más de cuatro años de rastrear a un mensajero de confianza de Bin Laden, que había sido identificado por otros terroristas tras los ataques del 11-S.
Es probable que el mensajero haya contactado a los expertos web que distribuyen las declaraciones de Al Qaeda al mundo, de acuerdo con la experta estadounidense en propaganda militante Laura Mansfield.
Esos contactos podrían haber permitido a espías estadounidenses rastrear a otros mensajeros en contacto con líderes de Al Qaeda como el segundo al mando luego de Bin Laden, el veterano militante egipcio Ayman al Zawahiri.
«El núcleo de Al Qaeda será aún más peligroso después de esto», afirmó Richard Barrett, un funcionario de Naciones Unidas que monitorea a la organización terrorista y a los talibanes.
Relevancia
«Si los mensajeros condujeron a Estados Unidos a Bin Laden, eso deja pocas si acaso alguna ruta segura para mantener contacto con el mundo exterior», añadió.
Al mismo tiempo, escribió Barrett, Al Qaeda sabía que debía mostrar relevancia en un período de grandes cambios en el mundo árabe.
«El momento no es bueno para ellos. También deberán asegurarse de no ser dejados de lado en tratos con los paquistaníes, o incluso con los afganos y estadounidenses», señaló.
Aun cuando la situación se estabilice y los operativos de Al Qaeda hayan logrado reforzar su seguridad, la tarea de elegir a un sucesor afectará a la política interna del grupo.
Se espera ampliamente que Al Zawahiri asuma el liderazgo, al menos sobre una base interina, pero tiene la desventaja de cargar con una reputación de inflexibilidad al tiempo que no es ampliamente popular.
En ese sentido, la consultora de inteligencia con base en Londres, Exclusive Analysis, predijo «una batalla autodestructiva por la sucesión» dentro de Al Qaeda, que nunca había enfrentado la pérdida de su líder máximo.
Agencia Reuters


Dejá tu comentario