Se demora almuerzo del G-6 por “oficialismo” de la UIA

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Mientras el titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), José Ignacio de Mendiguren, continúa su gira por Europa, su gente de confianza en la central fabril redondea los detalles de dos almuerzos que mantendrá en la próxima semana con sendos candidatos opositores, Eduardo Duhalde y Hermes Binner. La esperanza es sacudirse el mote de «oficialistas» que le endilgaron sus pares de otras entidades empresariales.

Es este adjetivo y también el viaje de De Mendiguren lo que está demorando la muchas veces anunciada reunión del Grupo de los Seis (UIA, ADEBA, la Rural, la Bolsa y las cámaras de Comercio y Construcción), cuyo almuerzo mensual correspondiente a junio no se concretó nunca y no parece que vaya a suceder en lo que resta del mes.

Y si bien varios de los directivos de los otros cinco miembros de este grupo no son precisamente enemigos del Gobierno, ninguno sugirió siquiera que iba a votar por Cristina de Kirchner, como pareció hacerlo De Mendiguren tras un encuentro en La Plata con el gobernador Daniel Scioli. El dirigente desmintió de forma enfática haber dicho lo que le atribuyeron, pero el daño parece estar hecho.

Poco hizo el dirigente industrial en su gira española para desmentir su cercanía con la actual administración: el viernes se reunió en Madrid con el embajador Carlos Bettini, uno de los hombres más cercanos a la Presidente desde sus días universitarios en La Plata, y que además suena como posible reemplazante tras las elecciones del canciller Héctor Timerman.

Hoy desayunará con Leandro Sigman, gerente general del grupo Chemo, hijo de Hugo Sigman -su principal accionista- y titular de la Cámara de Comercio Española-Argentina. Mendiguren invitará al joven empresario hispanoargentino a ser uno de los oradores en la próxima Conferencia Industrial, el principal evento anual que organiza la UIA. Un rato más tarde hará lo mismo con el titular del BID y actual jefe de la Secretaría de Iberoamérica, el oriental Enrique Iglesias.

Por la tarde se verá con el presidente (José Rosell) y el secretario general (Juan José Lacasa) de la CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales), la poderosa central industrial española, que hasta el año pasado era presidida por Gerardo Díaz Ferrán, uno de los expropietarios del grupo Marsans, los antiguos dueños de la estatizada Aerolíneas Argentinas.

A su regreso, que se producirá el martes por la mañana, De Mendiguren comenzará a tratar de destrabar la compleja situación que -entiende él «por malos entendidos»- se creó en el Grupo de los Seis. También tomará a su cargo la organización de los almuerzos con Binner y Duhalde, y una actividad que en su entorno consideran clave: un encuentro con las entidades brasileñas CNI (Central Nacional de Industrias) y FIESP (Federación de Industrias del Estado de San Pablo).

El propósito de esta actividad es tratar de arrimarles a los respectivos gobiernos algún mecanismo que destrabe las restricciones aduaneras que rigen hoy a ambos lados de la frontera para los productos de los dos países.

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