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Se esperanza Irán con megainversión china en petróleo
Hu Jintao
El avance chino se da en plena era de sanciones y bloqueos impuestos, sobre todo, por países occidentales para ahogar los planes nucleares de la República Islámica, sospechados de armamentísticos.
Tras una larga negociación, «los acuerdos se han sellado para el desarrollo de los yacimientos de Azadegan y Yadavaran, y los chinos ya comenzaron sus actividades que supondrán una inversión de 20.000 millones de dólares», reiteró Qasemi, en declaraciones difundidas por la agencia local Mehr.
Más de veinte torres de perforación trabajan ya en los dos yacimientos, cercanos a la frontera con Irak. El de Azadegan se calcula que tiene depósitos por 33.200 millones de barriles, de los que 5.200 millones son explotables, mientras el de Yadavaran tiene reservas por 12.000 millones de barriles de crudo, 12,5 billones de pies cúbicos de gas natural y 1.900 millones de barriles de gas condensado.
Irán está sometido a sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU, de la UE, EE.UU., y, desde abril pasado, el régimen mantuvo varias reuniones sin resultados concretos con el denominado G5+1.
En esas conversaciones, las potencias occidentales del G5+1 (en su totalidad, compuesto por China, EE.UU., Francia, Reino Unido y Rusia más Alemania) exigen el cese del enriquecimiento de uranio al 20 por ciento, que tiene utilidad para su reactor de Teherán, donde produce isótopos radiactivos de uso médico, pero que no sirve aún para la fabricación de bombas atómicas, que lo precisan al 90 por ciento. También reclaman, entre otras cosas, el desmantelamiento de sus instalaciones subterráneas de enriquecimiento de Fordo, unos 160 kilómetros al sur de Teherán, cerca de la ciudad de Qom.
En el marco de constantes idas y vueltas, el régimen que preside Mahmud Ahmadineyad reiteró ayer que aceptaría la suspensión del enriquecimiento de uranio al 20 por ciento, pero de forma temporal y condicionado a la garantía de suministro exterior de este combustible atómico y a cambio del levantamiento de las sanciones impuestas.
Según el diputado Mohamad Hasan Asferi, miembro de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní, no es aceptable para Irán detener de forma permanente el enriquecimiento de uranio al 20 por ciento, y arriesgó un período, «por ejemplo de dos años».
Las desavenencias entre China y EE.UU. no se limitan a Irán, sino que se extienden a la respuesta a la represión desatada en Siria. El Gobierno de Hu Jintao se mostró duro contra las palabras de la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, quien había criticado el viernes a Pekín y a Moscú por no haberse alineado para sancionar al régimen de Bashar al Asad.
Agencia EFE


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