Si puede haber ejemplos de extremos bien abiertos, lo de ayer merece revistar en una selección al respecto. Porque casi «100» puntos separaron al máximo y el cierre de la rueda local. Traducido esto en un violento ir y venir que -alimentado por gran volumen- iba camino de subir un 3%, para terminar con negativo del 0,82%. Para los amantes de difundir los «récords», quede dicho que en el intradiario el nivel del Merval arribó a los «3.524» puntos y vulnerando otra frontera inédita. Que no se pudo sostener y quedando el mínimo de «3.425» puntos, muy cerca de los «3.428» de la clausura. Resultó la gran nota de la caravana bursátil de ayer, donde en el exterior se vio un poco mejor de semblante a los europeos, pero muy achatado nuevamente el andar del Dow Jones que concluyó en nivel neutro. Y el índice de San Pablo en igual tesitura, con baja desechable para lo estadístico: un 0,08%.
Aquí se vivió una especie de «caldera del diablo», sustentada con nada menos que $ 113 millones de efectivo y que aportó otras estampas de «color». Como en el «show» de los bancos, después reemplazado por las de «energía» eléctrica, ayer fueron desplazados por la búsqueda de las relacionadas al «gas» (descubrimiento mediante). Tanto TGS, como MetroGas, e YPF, se apropiaron del podio entre las «38» alzas. Mientras Edenor, G. Galicia y Pampa fueron cumbre entre las «32» plazas con bajas.
Una rueda que contuvo todos los aditamentos de las emociones fuertes, adrenalina pura, haciendo un desarrollo sumamente entretenido, de punta a punta.
Quedó para meditar el violento rebote contra el techo de la jornada y la aparición de oferta, sumamente densa, a partir de los máximos que se tocaron. Pausa de hoy, con nuestro feriado, lo que sumará clima de suspenso para reabrir mañana. La Bolsa, vértigo.
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