30 de enero 2009 - 00:00

Se reproducen Madoff en todo el mundo

Nueva York - Las estafas piramidales como la de Bernard Madoff son cada vez más frecuentes en Estados Unidos, y los afectados por la crisis financiera que quieren recuperar su dinero descubren a menudo que éste se esfumó.
El último caso hasta la fecha es el de Nicholas Cosmo, presidente de la inversora Agape World, que estafó a 1.500 personas por u$s 370 millones. Sus clientes pensaban que el dinero era utilizado en préstamos comerciales, pero en realidad se les estaba escapando en una estafa que consiste en que los últimos inversores vayan financiando los falsos beneficios que reciben los anteriores.
El mismo sistema fue el utilizado por Madoff en perjuicio de miembros de la comunidad judía y varios bancos internacionales, entre ellos el español Santander y el Crédit Suisse. Cosmo tiene 37 años y había fundado Agape World luego de salir de la cárcel en 2000, tras cumplir una pena por una primera estafa a inversores de Long Island. Fue detenido el lunes pasado y compareció ayer ante un juez federal que decidió mantenerlo tras las rejas mientras sus abogados y los fiscales siguen negociando las condiciones de una libertad bajo fianza.
Alargue
Es, por ahora, el último de una lista que se ha alargado desde que estalló el escándalo Madoff. El martes pasado fue detenido Arthur Nadel, otro financista especializado en fondos «golondrina» y que estaba prófugo, acusado por la fiscalía de un fraude por varios millones de dólares.
Una empresa de Georgia, CRE Capital Corporation, recurrió también a un montaje piramidal para realizar un fraude por u$s 25 millones. Su presidente James Ossie presuntamente estafó a unos 120 clientes con la carnada de un jugoso rendimiento del 10% que llegaba en sólo 30 días.
En Filadelfia, Joseph Forte amasó desde 1995 unos u$s 50 millones de unos 80 clientes atraídos por promesas aún más exuberantes y rendimientos del 18,52% al 37,96%, pero según el ente regu-
lador bursátil norteamericano (SEC) «perdía plata con las pocas inversiones que realmente efectuaba».
George Theodule, un financista haitiano de Nueva York, no se quedó atrás y llegó a prometer a sus clientes un beneficio del 100% en 90 días. Su empresa, Creative Capital, estafó a clientes mayoritariamente haitianos por unos u$s 23 millones. El dinero se esfumó en operaciones bursátiles que la crisis volvió catastróficas.
Agencia AFP

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