23 de mayo 2012 - 00:00

Secuelas de una interna política

Bogotá - En medio de una creciente tensión política que lo tiene a Álvaro Uribe como el virtual jefe de la oposición a quien fuera su aliado, el actual presidente, Juan Manuel Santos, el Gobierno de Colombia rechazó ayer el intento de atentado contra el exmandatario conservador en el teatro Gran Rex de Buenos Aires.

«Rechazamos cualquier acción y en el caso del expresidente Uribe, toda nuestra solidaridad; eso no tiene explicación», declaró el ministro colombiano de Defensa, Juan Carlos Pinzón. Éste indicó que «afortunadamente» las autoridades han encontrado estos artefactos que en principio «parecen ser pólvora negra, que pareciera no revestir tanta gravedad».

Más allá de la esperable condena y solidaridad, Uribe no cesa de cuestionar a Santos, sobre todo por dos motivos: algún indicio de que el presidente colombiano podría llegar a entablar un diálogo con el grupo guerrillero FARC y por el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con el venezolano Hugo Chávez, acérrimo enemigo de su predecesor.

Además, el distanciamiento se incrementó ante la avanzada judicial sobre el entorno de Uribe por las extendidas sospechas de vínculos con los paramilitares de ultraderecha.

En una entrevista emitida por CNN en español, Uribe tildó el domingo a quien fue uno de sus principales colaboradores en su segundo Gobierno (2006-2010) como «arrogante» y lo acusó de «imponer la impunidad». Dijo además que «lo más grave» es que Santos, cuando era su ministro de Defensa, «era uno de los más radicales contra la dictadura en Venezuela» y ahora la «avala».

Hace dos semanas, el exministro de Uribe Fernando Londoño resultó herido en un atentado en Bogotá, que le costó la vida a su chofer y un escolta. Al respecto, Uribe responsabilizó de inmediato a las FARC, pero muchos en Colombia también sugirieron la participación de sectores vinculados al expresidente. Ayer, Santos indicó que «tiburones», «extremas de izquierda y de derecha», tratan de socavar su Gobierno.

Agencias EFE y AFP, y Ámbito Financiero

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