Seis provincias batallan ayuda para tener las fiestas en paz

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Seis provincias, aturdidas por las graves dificultades de cara a afrontar compromisos clave de fin de año -como sueldos y aguinaldos-, arriesgan sus últimas fichas y apuestan todo por una ayuda financiera de mano de la Nación.

Por caso, el flamante gobernador de Corrientes, Ricardo Colombi, ante la delicada situación financiera heredada de su primo y antecesor, Arturo Colombi, que le dejó un déficit fiscal primario de $ 220 millones, se presentó ayer ante Cristina de Kirchner para pedirle fondos extra que le hacen falta para los sueldos y aguinaldos. El mandatario radical, cada vez más cerca del kirchnerismo, ratificó que no podrá hacerse cargo de los aguinaldos y, además, dijo que implementará un pago escalonado de salarios. La decisión de saldar haberes por goteo desató la furia de los gremios estatales y, con ellos, un listado de potenciales medidas de fuerza.

En sintonía, y apremiado por una profunda crisis económica que carcome su base institucional, el Gobierno de Jujuy también intensifica las acciones para lograr una ayuda extra de la Casa Rosada. Si bien el equipo del mandatario justicialista Walter Barrionuevo podrá completar el pago de la primera mitad del medio aguinaldo, no está en condiciones de confirmar si contará con los fondos para la otra parte.

Tras la búsqueda de alguna certeza, el ministro de Hacienda, Hugo Tobchi, se reunió ayer en Capital Federal con el secretario de Hacienda de la Nación, Juan Carlos Pezoa. Luego de cuantificar en detalle cuáles son las necesidades que precisan cubrir, el funcionario jujeño retornó a su provincia con la promesa de que atenderían su solicitud.

Inyección

En paralelo, como al gobernador de Mendoza, Celso Jaque, tampoco le alcanzan las arcas provinciales para cubrir los cerca de $ 200 millones de salarios comprometidos, al igual que sus pares intenta apurar para antes de fin de año una inyección financiera de parte del Gobierno central. Según trascendió, estaría listo un crédito puente por $ 100 millones que otorgaría el Banco Nación y llegaría en los próximos días.

También Neuquén reconoce dificultades para enfrentar los últimos compromisos del año. El gobernador Jorge Sapag dijo ayer que el Gobierno nacional «adeuda la última cuota del Programa de Asistencia Financiera, prevista para el 10 o 15 de este mes». Según los cálculos oficiales, si esos $ 22 millones no ingresan antes de que termine el año, las finanzas neuquinas se verán seriamente afectadas. «Para nosotros es fundamental, estamos pagando los aguinaldos mañana (por hoy), y necesitamos ese dinero, estamos pagando aguinaldos por $ 125 millones y les estamos mandando fondos a los distintos municipios de acuerdo con los compromisos que se contrajo con cada uno de ellos», dijo.

Con una meta distinta, Tucumán le encomendó la misión de conseguir la plata en Buenos Aires a su ministro de Economía, Jorge Jiménez. El mandatario, José Alperovich, se propone cerrar el año con fondos asegurados para pagar la deuda que vencerá en el primer trimestre y, para ello, busca una ayuda a cuenta del dinero que llegará por el Plan de Asistencia Financiera. Para pasar apenas holgados el verano, los tucumanos necesitan $ 160 millones.

Santa Fe, en tanto, sigue a la espera de los millonarios fondos adeudados por Nación pero, mientras tanto, el Gobierno del socialista Hermes Binner ensaya una alternativa y envió al Senado un proyecto de ley en el que le pide autorización para disponer de todos los recursos del Fondo Unificado de Cuentas Oficiales con el fin de «cubrir necesidades transitorias del Tesoro provincial». En caso de que los legisladores se lo permitan, el Ejecutivo podrá girar en descubierto, emitir letras, pagarés u otros medios sucedáneos de pago, y contraer deudas a cancelar dentro del ejercicio económico «a efectos de atender desequilibrios transitorios de caja».

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